domingo, 1 de septiembre de 2019

Leyes secundarias: 10 puntos problemáticos


Opinión
Leyes secundarias: 10 puntos problemáticos
La propuesta de leyes secundarias tiene problemas de fondo, como por ejemplo:
1.Devolver al Estado la conducción de la educación se traduce en un desmedido fortalecimiento centralismo gubernamental. Significa cerrar espacios que existen en las entidades, poner en manos de la burocracia prácticamente todo, incluyendo la definición del procedimiento y la decisión de quién será admitido o promovido al servicio (Ley Sistema de Carrera para las Maestras y Maestros, 14). Aunque se contempla la participación del sindicato, sólo puede opinar. (49, IV).
2. Esa ley no integra abiertamente el transitorio 16 del tercero constitucional que establece el 123 como marco de protección de los trabajadores de la educación (118). Y no es casual que entonces la carrera que se supone es de las maestras y maestros más bien sirva para que se amplíen sustancialmente los campos de intervención de las autoridades y se limiten los derechos de los profesores. La ley enumera más de 70 nuevos ámbitos de participación y decisión para autoridades (artículos 15-23) más los 15 destinados a la contratación de nuevos maestros (49) y otros más a las promociones (54). En contraste en la carrera los derechos del maestro son pocos y no lo liberan del papel subordinado que le asignan las leyes (ver 108).
3. Se da prioridad a la contratación de egresadas/os de normales, pero con requisitos que dificultan el acceso: movilidad, cursos extracurriculares, experiencia adicional u otro idioma (LSCM, 49).
4. Se plantea establecer programas de estímulos e incentivos (Carrera Magisterial) que fomentan la diferenciación entre maestros, el interés particular y monetario y el poco aprecio por el trabajo y defensa colectivos (LSCM, artículos 8, VI y 54).
5. Avalancha evaluatoria. Como dichos incentivos se otorgarán a la maestra/o “valorando su contribución… en el aprendizaje de los niños” (LSCM, 8, VI) se vuelve necesaria la evaluación de los niños y niñas, cerca de 15 millones –como en la prueba Enlace– a lo que se agregaría la evaluación diagnóstica a todos los maestros que sería para todos, como la evaluación universal que no pudo imponer Calderón. El Centro para la Mejora Continua de la Educación se convierte, como el INEE, en el gran sujeto y excluyente evaluador (ver Ley del Sistema para la Mejora Continua de la Educación, 6, 17-19).
6. La evaluación parte de la sospecha y en este caso, como en el sexenio pasado, de que no hay suficiente compromiso y trabajo de los maestros. Y por eso se le cargan las responsabilidades. La maestra/o asume ante el Estado y la sociedad la responsabilidad del aprendizaje de los alumnos y, además, es responsable del proceso de enseñanza aprendizaje, promotor, coordinador, facilitador, investigador y agente directo del proceso educativo. Todo. (LSCM, 7, XIII).
7. Obliga a maestros a retomar las finalidades de la educación de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos. Es-pecíficamente el desarrollo socio-emocional y pensamiento crítico, como insumos para ma-yor productividad laboral (OECD, 20-30, Creativity and critical thinking y Resumen Ejecutivo México, 2017, OECD Habilidades socioemocionales). (Ley General de Educación, 18).
8. Se refuerza la presencia de organizaciones civiles-empresariales a través de donativos (Ley General de Educación, 108) y a nivel escuela, municipio, estado y país como integrantes de los Consejos de Participación. Éstos podrán opinar sobre asuntos pedagógicos, conocer los resultados de las evaluaciones, dar seguimiento a las actividades escolares. En suma, supervisar. (LGE, 133 ss).
9. El Centro para la Mejora Continua de la Educación (Ley de Mejora, 17-19) es un INEE recargado con más facultades y amorfo, que excluye la participación formal y orgánica de los actores fundamentales de la educación. A su vez, supervisado por un comité de funcionarios de SHCP, SEP, estados y otros (LMCE, 7-9)
10. No da cabida a proyectos de educación regional que ya funcionan en entidades del país. Estos no son una opinión más de las que prevé la ley (LGE, 23). Tampoco contempla la evaluación a cargo de los colectivos de maestros que ya aceptaba la Ley del Servicio Profesional Docente (15-17) de Peña Nieto!
Es una concepción de la educación ajena a lo que debería ser un ejercicio de democracia, respeto de derechos, participación intensa y decisiva de actores, creadora de conocimiento amplio y emancipador, independiente del poder político y económico, y nacional por ser construida a partir de sus regiones y comunidades. Esta propuesta de algunos diputados de Morena-SEP, está muy lejos de la idea de educación que nace de la larga historia de luchas estudiantiles y magisteriales. De aprobarse dará paso a tantos abusos autoritarios que despertará fuerzas que apenas ayer comprobaron su capacidad de resistencia. La que ya hoy asoma en los relámpagos de Guerrero, Michoacán, Baja California, Chiapas.
A Luis Javier Garrido
*UAM Xochimilco

miércoles, 28 de agosto de 2019

La Ibero lanzará blog Descolonizar a la universidad



Sociedad y Justicia

La Ibero lanzará blog Descolonizar a la universidad


Con la participación de pensadores como Boaventura de Sousa Santos, Leonardo Boff, Rita Laura Segato, Gustavo Esteva y Raúl Zibechi, entre otros, la Universidad Iberoamericana Ciudad de México lanzará el blog Descolonizar a la universidad, a fin de subrayar que el verdadero papel de estas casas de estudio es usar el conocimiento para incidir y transformar una realidad que estructuralmente genera exclusión.
El blog contará con videos, entrevistas, trabajos de reflexión crítica, cómics y archivos interactivos, de diversos autores, principalmente latinoamericanos, además de artistas intelectuales y estudiantes de la Ibero.
Carlos Mendoza Álvarez, académico del departamento de Ciencias Religiosas, uno de los coordinadores del proyecto, informó que en el blog se presentarán otros modos de comprender la realidad, en diálogo con los movimientos sociales. Será, explicó, a partir del planteamiento de las epistemologías del sur, que surgieron hace 30 años, con la idea de descolonizar y desmantelar, principalmente en Latinoamérica, las estructuras de dominación que se han interiorizado, tras asumir, erróneamente, que el sistema hegemónico es lo normal para los seres humanos.
Es un proceso, dijo, que lleva a cabo la Ibero desde al menos cinco años a través de encuentros, coloquios y congresos, donde se ha abierto el diálogo entre el mundo de la academia, los movimientos sociales, la sociedad civil organizada y las diferentes tradiciones religiosas.

miércoles, 14 de agosto de 2019

Meritócratas de México… ¡uníos! II y ultima

Opinión

Meritócratas de México… ¡uníos!
José Steinsleger /II y última

Genéricamente, por izquierda o derecha, la meritocracia consiste en la discriminación positiva por méritos, y siempre sirvió para maquillar los privilegios sociales, haciéndolos aceptables a todos, por vías discretas y secretas (Pierre Bourdieu).

Creen los meritócratas (o les conviene creer), que con el esfuerzo individual todo se puede, ya que en cualquier sociedad más o menos democrática, habría un punto de partida igual para todos. Falacias arraigadas del sentido común: persevera y triunfarás, haz bien sin mirar a quién, ganarás el pan con el sudor de tu frente, etcétera.

Pero también, falacias que remiten a la igualdad de posibilidades, presente en la Declaración de los derechos del hombre y del ciudadano (1789): “siendo todos los ciudadanos iguales ante [la ley], todos son igualmente elegibles […] conforme a sus distintas capacidades, sin ninguna otra distinción que la creada por sus virtudes y conocimientos” (artículo 6)

Los pensadores laicos o ateos del siglo XIX habían mostrado interés en tomar distancia de los textos católicos que los formaron, aunque invirtiendo la carga de la prueba. V. gr.: Catecismo político de los industriales (Saint-Simon, 1823); Catecismo positivista (Augusto Comte, 1852), y el terrible Catecismo revolucionario (Mijail Bakunin, 1864), que a Dostoievski le dio luces para escribir Los endemoniados (1871).

Ideas que el Manifiesto comunista (1848), aún en sus tramos polémicos, puso en su lugar. Por ejemplo, la respuesta de Carlos Marx a la socialdemocracia alemana, que cuestionaba la lucha de clases. Así, en el Programa de Gotha, Marx apuntó la idea que, a su juicio, se encarnaría en la fase superior de la sociedad comunista: ¡De cada cual, según su capacidad; a cada cual, según sus necesidades! (1875).

Con todo, los socialdemócratas de Inglaterra (o fabianos) se apuntaron algunos logros: en 1895, fundaron la prestigiada London School of Economics (cuyo lema es entender la causa de las cosas), y cinco años después el Partido Laborista. Pero sólo en una sociedad tan hipócrita y estable como la del hoy cuestionado Reino Unido (férreamente nacionalista), pudieron surgir filósofos de la libertad abstracta (Isahia Berlin), charlatanes de la tercera vía (Anthony Giddens), y novelistas afiebrados con las distopías sociales: Un mundo feliz (Aldous Huxley, 1932), 1984 (George Orwell, 1948), y el que ahora nos interesa: El ascenso de la meritocracia (Michael Young, 1958).

Young imaginó la realidad política y social de su país, en 2033. Sin embargo, su libro confirmó el dicho nadie sabe para quién trabaja (o escribe…). Porque durante años los laboristas boicotearon su publicación, hasta que jóvenes como el progresista Tony Blair (primer ministro de su majestad de 1997 a 2007, y genocida de la invasión de Irak), empezaron a viralizar el término meritocracia. Cosa que el autor sintió como patada en los huevos.

Young había imaginado, irónicamente, a una clase de dirigentes perfectamente seleccionados, que después de numerosos tests de inteligencia (con base en criterios científicos), separaban a los inteligentes de los de menor coeficiente intelectual. Para acceder a después a una educación especializada, con el fin de ocupar todos los cargos directivos. En suma, un ideal como el anunciado en días pasados por la Coparmex, asesorado por los genios del ITESM.

En América Latina, un precursor de la meritocracia fue el democristiano de Venezuela Luis Alberto Machado, autor de La revolución de la inteligencia (Seix Barral, 1975). Cada hombre, por el derecho de existir, tiene derecho a ser inteligente, decía Machado. Así pues, el presidente Luis Herrera Campins (1979-84) lo nombró ministro del Desarrollo de la Inteligencia. Pero desafortunadamente, los esfuerzos del llamado presidente cultural (sic) y su ministro inteligente, fueron devorados por el inicio de la crisis terminal del modelo económico venezolano, en febrero de 1983.

La meritocracia no sólo calienta la colonizada cabeza de los neoliberales mexicanos. En Chile, los socialistas de la Concertación la elevaron a política de Estado. Y en Ecuador, el presidente Rafael Correa creó por decreto el Instituto Nacional de la Meritocracia (2011).

Nobles aspiraciones, en fin, que nunca pudieron resolver el choque entre la ideológica igualdad de oportunidades, y la utópica igualdad política de los ciudadanos. Dejando la mentira al desnudo: la igualdad de posibilidades, que a los feos populistas lleva a preguntar si en el éxito individual no intervienen, acaso, condicionamientos políticos, sociales, culturales y económicos.

Por fin, no todo es negativo. La chulísima Laura Bozzo, destacada animadora de los programas basura de la televisión, acaba de recibir en un salón del Congreso de la Ciudad de México, un doctorado honoris causa extendido por tres empresas educativas del estado de Morelos. Ella asegura que sólo le costó 30 mil pesos. ¿Y si la Coparmex o el ITESM la contratan?

Meritócratas de México… ¡uníos!


Opinión
Meritócratas de México… ¡uníos!
Poco a poco, los amos del país (Andres Manuel López Obrador dixit, 2010) se van reponiendo del aturdimiento causado por 30 millones de votos en 2018, y empiezan a mostrar sus colmillos: un dizque Proyecto de nación de largo plazo, al que la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), denomina Alternativa por México.
Liderado por el empresario regiomontano y ultramontano Gustavo A. de Hoyos Walther, el referido proyecto fue pensado por un excelso equipo de intelectuales fifís de extrema derecha, que ya han trazado las metas de su hoja de ruta y objetivos: impedir que México se convierta, primero Dios, en otra Venezuela. Y para ello, aspiran a reclutar 6 mil 600 jóvenes, de los que surgirán cerca de mil 320 líderes, que tras ser seleccionados y capacitados se convertirán en agentes ciudadanos del cambio.
Una chulada. Pero una chulada con ingentes recursos y pensada para confrontar con el populismo de AMLO, y el de empresarios comprometidos a impulsar los programas educativos y de inserción laboral del gobierno nacional. Que, asimismo, trazaron su hoja de ruta: ayudar, durante el sexenio, a 15 millones de jóvenes mexicanos entre 15 y 29 años, a través de programas específicos.
A ojos vistas, el proyecto de la Coparmex responde a lo que el sociólogo inglés Michael Young (1915-2002) llamó ascenso de la meritocracia ( The rise of the meritocracy, 1958). Sólo que los chicos del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), ideólogos del proyecto, se lo tomaron en serio. Pasando por alto que Young escribió su libro en clave satírica, así como Jonathan Swift (1667-1745) recomendaba comerse a los niños para solucionar el hambre y la pobreza.
Cosa que sorprende. Pues dicen que en el ITESM son de excelencia académica. Como fuere, la noción de meritocracia (forma de gobierno basada en el mérito de los mejores), tampoco fue inventado por Young. Con otras acepciones, la idea se remonta a la república ideal de Platón, o las enseñanzas del ultraconservador Confucio, reciclado mentor filosófico de la China comunista moderna.
Los jesuitas introdujeron en Francia las Analectas, de Confucio, y Voltaire, aventajado discípulo de la Compañía, escribió en 1770: “La mente del hombre no puede imaginar un gobierno mejor que el de China, donde todos los poderes están en manos de una burocracia cuyos miembros han sido admitidos después de exámenes muy difíciles (…) China es un país que premia la virtud y alienta el mérito: un campesino honesto y pobre se hace mandarín”.
Simultáneamente, los enciclopedistas se ocupaban de compilar los nuevos inventos y obras de arte para el progreso general de la humanidad. Por ejemplo, el filósofo protocomunista Morelly soñaba con descubrir una nueva ley de gravitación aplicable al comportamiento de los cuerpos sociales que mantuviera en equilibrio a los hombres. Pionero de los manuales de autoestima, Morelly afirmaba que la ley del amor a uno mismo habría de desempeñar en la esfera moral la misma función que la ley de gravitación en el mundo físicoLe Code de la Nature, 1755).
El conde de Saint-Simon (Claude-Henri de Rouvory, 1760-1825), le tomó la palabra. Considerado el padre de la sociología junto con el filósofo positivista Auguste Comte (1798-1857), el imaginativo conde planteaba que el conocimiento auténtico es el conocimiento científico. Influyendo con fuerza en dos jóvenes que pronto darían de qué hablar: Carlos Marx y Federico Engels.
Pero a diferencia del combativo dúo dinámico, Saint-Simon promovía el cambio social dentro del orden: acabar con la anarquía capitalista sustituyéndola por un nuevo estado dirigido por los científicos y por los industriales, que sustituirían a los incapaces (curas, nobles y explotadores). Bueno, lo que en el siglo XX se llamaría tecnocracia. Por ello, buena parte de sus seguidores fueron banqueros, industriales, inventores y financieros.
La sociedad sansimoniana, entonces, habría de ser organizada no como propugnaba el gran revolucionario Graco Babeuf (1760-97), sobre el principio de la igualdad, sino de acuerdo con una jerarquía de… méritos.
Saint-Simon dividió a la humanidad en tres clases: los savants (o sapientes como los del ITESM), los propietarios y los no propietarios. Los sapientes estaban llamados a ejercer el poder espiritual, y a constituir el cuerpo supremo, que llevaría el nombre de Consejo de Newton, ya que una visión había revelado a Saint-Simon que era Newton, y no el Papa, a quien Dios había elegido para sentarle a su diestra y para transmitir a la humanidad de sus designios ( Catecismo político de los industriales, 1823).
¿Ya me fui al carajo? Posiblemente. ¡El espacio! Ah… el espacio. En la próxima entrega, comentaremos el trasfondo del proyecto impulsado por la Coparmex y el compañero Gustavo A. de Hoyos Walther, y la sórdida relación entre meritocracia y neoliberalismo.

martes, 13 de agosto de 2019

Nala y Simba en Francia.

Ciencias
Nala y Simba en Francia
Foto

▲ Estos cachorros de león blanco, llamados Nala Simba, nacieron a finales de julio 

pasado en las instalaciones de la asociación Caresse de Tigre, en La Mailleraye-sur-Seine, 

en el noroeste de Francia. Toman un descanso luego de su merienda.Foto Afp
Periódico La Jornada
Martes 13 de agosto de 2019, p. 2

Nuevos pandas belgas



Ciencias

Nuevos pandas belgas
Foto

 Esta panda cuida a uno de sus dos cachorros en el parque belga Pairi Daiza, localizado en Brugelette. Abajo, los recién nacidos.Foto Afp

miércoles, 7 de agosto de 2019

La primera universidad pública que forma maestros rebeldes para romper con la escuela tradicional

La primera universidad pública que forma maestros rebeldes para romper con la escuela tradicional


Ana Torres Menárguez

La pedagogía es anacrónica, siempre llega tarde, decía Ortega y Gasset. En la Universidad Complutense lo admiten: las escuelas se han adelantado y la Academia llega a marchas forzadas al cambio pedagógico. Pero llega. Desde el próximo curso, la Complutense será la primera universidad pública que dé un vuelco a la forma de enseñar a los futuros maestros con un aula que rompe con la pedagogía tradicional. Se llama Hiperaula y es un espacio en el que no hay jerarquías; profesores y alumnos están al mismo nivel. Allí no existe un estrado para el docente. Tampoco una pizarra. Y se acaba con las clases a puerta cerrada con la introducción de la codocencia: los profesores darán clases conjuntamente.



“Está demostrado que un grupo heterogéneo de estudiantes mejora los resultados académicos; los más avanzados tiran de los otros. Pero para un solo profesor es muy difícil trabajar con diferentes capacidades y velocidades de aprendizaje”, explica Gonzalo Jover, decano de la Facultad de Educación de la Complutense. En su opinión, uno de los dramas del modelo tradicional es que no consigue retener a los alumnos —la tasa de abandono escolar española es del 17,9%, por encima del 10% de media europea—. Por eso, la Hiperaula busca promover la codocencia, que es la presencia de más de un profesor en el aula.“El 20% de la efectividad de un profesor depende de que la tuvieron sus compañeros en años anteriores. Es lo que se llama efecto contagio entre pares, o lo que es lo mismo, todo lo que absorbe un docente al colaborar con otro”, explica Eva Flavia Martínez, investigadora en la facultad de Educación de la Universidad de Harvard. Ese dato se desprende de un estudio realizado en más de mil escuelas en Carolina del Norte publicado en 2016.

En España, inmersa en una parálisis del modelo educativo con reformas que no ponen el foco en la formación docente, solo el 19% de los profesores se forma en programas de observación entre iguales, frente al 40% de media de los países de la OCDE. La colaboración entre docentes requiere estructuras planificadas, no sale de la improvisación. “Esos procesos implican un cambio cultural, es la única forma de poner en marcha la tutorización entre iguales y equipos dedicados a supervisar y evaluar esa colaboración”, explica la investigadora en relación al modelo educativo de Canadá, uno de los 10 países del mundo mejor posicionados en el informe PISA, el estudio elaborado por la OCDE que mide el rendimiento académico de los estudiantes en matemáticas, ciencia y comprensión lectora.
En la Complutense reconocen que se han adelantado al cambio legislativo, y que la codocencia es compleja de implentar en la pública porque necesita inversión. Más profesores por centro. De momento, es la concertada la que va por delante y en ciudades como Madrid el colegio Padre Piquer, con un perfil de alumnado con bajos ingresos, ya están practicando esas fórmulas con hasta tres docentes por clase. “Viajamos por Europa para conocer la realidad de las aulas y en un colegio público de un pueblo de Gales encontramos tres profesores para 20 niños. No podíamos esperar más”, señala Jover. De los 400 docentes de la facultad, ya se han formado 115 para poder hacer uso del aula.

Aulas desmontables

La idea de dar un vuelco a la forma de enseñar a los maestros surgió de la indignación. La facultad estaba anticuada, y las salas hablaban por sí mismas. En el aula de informática, los ordenadores estaban encadenados a las mesas, que a su vez estaban atornilladas al suelo junto a las sillas. Ahora en ese espacio las sillas (que son ergonómicas) tienen ruedas, hay pantallas gigantes colgando de las paredes que los estudiantes pueden usar como ordenador, mesas desmontables y hasta medidores de ruido para impedir que los debates se suban de tono. No hay un orden establecido, cada clase tiene su propia estructura.
Ese modelo pedagógico no es un invento del siglo XXI. El método Montessori, desarrollado a principios del siglo XX por la doctora italiana Maria Montessori basado en la idea de que los más pequeños aprenden de forma natural si se les permite seguir sus instintos, ya contemplaba la libertad de movimiento como clave del aprendizaje. “Montessori decía que el mobiliario clavado al suelo es un tipo de servidumbre. Hay que romper con los manuales escolares del siglo XIX, que todavía hoy seguimos usando, en los que se mostraba la forma correcta de sentarse. Hay que traer a la universidad los cambios que se están dando fuera”, explica Mariano Fernández Enguita, profesor de Educación en la Complutense e impulsor del proyecto, que le ha costado unos 100.000 euros a la universidad. 
“Los profesores fuimos buenos alumnos, aceptamos un modelo de enseñanza sin cuestionarlo y luego lo reprodujimos, pero no hay ninguna investigación que explique por qué los estudiantes están alineados frente al profesor ni por qué hay que guardar silencio durante 45 minutos”, añade Fernández Enguita. “Hay que recuperar todas las fuentes de dónde se puede extraer información, el maestro ya no es el que alimenta de contenidos. Se desterró todo lo que estaba fuera de la escuela y eso es lo que hay que recuperar”. 
En la web de Hiperaula, por la que el próximo curso pasarán unos 500 alumnos de Magisterio y del máster en formación del profesorado para Secundaria, se explica el motivo de la ruptura. Desde la biblioteca de Alejandría las aulas universitarias han tenido una estructura parecida: un gran auditorio en el que uno se dirige a muchos. La transformación del aula lleva años siendo promovida por instituciones como la OCDE, en su informe Innovative Learning Environments (de 2015), la red europea de escuelas European Schoolnet, en su proyecto Future Classroom, o incluso por el Ministerio de Educación en la instalación Aula del Futuro. Pero los cambios metodológicos y de materiales (relacionados en gran parte con el uso de tecnología) no han llegado todavía a las fábricas de maestros. 








EL MODELO INNOVADOR NO SE PUEDE QUEDAR EN INFANTIL

“Hay resistencia al cambio. En Infantil el camino está hecho, sí se entienden las ventajas del modelo. Pero, ¿qué pasa con Primaria y Secundaria?”, lanza Mariano Fernández Enguita, de la Complutense. Uno de los colegios que les ha servido de inspiración es el concertado Padre Piquer, en la Ventilla, un barrio humilde en el norte de Madrid. Allí acuden alumnos a partir de 12 años que no tienen asignaturas ni libros de texto. Desde 2003, trabajan con materiales digitales en grupos de unos 60 alumnos y con tres o cuatro profesores en el aula. La función del docente es guiar al estudiante para que lidere su propio proyecto de aprendizaje. Su metodología funciona: tienen un 85% de alumnos graduados y un absentismo del 0,7%. De sus 1.100 alumnos, el 77% perciben alguna beca, lo que quiere decir que la mayoría procede de familias con bajos ingresos y alto riesgo de abandono escolar.
Los centros de la Fundación Trilema, con seis colegios concertados en diferentes autonomías, son otro ejemplo de codocencia. “Nuestro mayor problema han sido las familias, nos costó mucho que comprendieran el modelo; ven 60 niños en un aula grande y no se fijan en que hay varios profesores”, explica Carmen Pellicer, presidenta de la fundación. Cuenta que el primer año es complicado, los profesores son reacios a tener otros adultos en el aula juzgando su trabajo. Permitir que los alumnos sean autónomos es el otro gran freno. En su colegio de Soria los resultados hablan: en un solo año el fracaso escolar pasó del 60% al 10% en un centro con un 70% de alumnos inmigrantes. “La mayor ventaja de la atención personalizada es que permite aplicar diferentes metodologías según las necesidades del niño, es un gran avance”, dice Pellicer.