jueves, 10 de agosto de 2017

Mi devenir en el proceso revolucionario: Manuel Aguilar Mora

Mi devenir en el proceso revolucionario

Manuel Aguilar Mora
El presente texto es una versión corregida y aumentada de mi participación en la mesa "Pensamiento Crítico" junto a Enrique Dussel, Gabriel Vargas Lozano y David Pavón-Cuellar dentro del Coloquio sobre "La izquierda mexicana del siglo XX. Trazos y perspectivas", en el Centro Cultural Bella Época de la ciudad de México el 9 de septiembre de 2015. 
En estos tiempos en que el colapso de las izquierdas tradicionales al nivel mundial es evidente y en el que las amenazas contra el bienestar y la seguridad de los pueblos nos han arrojado a la barbarie, el dilema ya no es el clásico de socialismo o barbarie, sino de socialismo o muerte, pues la devastación destructiva de la marcha actual de la barbarie nos está llevando al precipicio de catástrofes humanas y del medio ambiente colosales. 
La necesidad de la forja de otro mundo posible es ya una idea firmemente aceptada en los medios izquierdistas, pero las ideas que se derivan de ello no lo son tanto. Para lograr ese otro mundo posible también es necesaria otra izquierda y un programa verdaderamente radical, anticapitalista pues la raíz del desastre universal actual es precisamente el sistema capitalista-imperialista. Es así que no es gratuito hablar sobre experiencias socialistas marginales que desde hace décadas han sido críticas de las izquierdas tradicionales y han intentado poner en práctica otros caminos. También la izquierda tiene su izquierda: la izquierda revolucionaria. No podría faltar en un coloquio sobre la izquierda mexicana en el siglo XX un testimonio sobre este proceso que ha representado la vertiente trotskista de la extrema izquierda en la historia general de la izquierda en México.
Mi experiencia en ese girón del trotskismo de la izquierda revolucionaria en México arranca de los años 1958-59, años en que en este país, como en toda América Latina se inició la larga década de los años 60's que tuvo su estrepitoso inicio continental con la victoria de la Revolución cubana a fines de 1958 y principios de 1959 y aquí, exactamente al mismo tiempo, en forma dramática con la insurgencia sindical ferrocarrilera que culminó con la terrible represión militar de los valientes trabajadores ferrocarrileros encabezados por Demetrio Vallejo. Como estudiante recién ingresado en elcampus de Ciudad Universitaria de San Ángel, igualmente recientemente inaugurado, fui protagonista de la experiencia de radicalización de una generación de jóvenes impactados por la poderosa influencia de esos acontecimientos, una experiencia que iba a marcar los estruendosos años sesenta aquí y en el mundo entero. Nunca olvidaré mi primera participación en un evento académico-político en enero de 1959 cuando asistí a los primeros Cursos de Invierno con los cuales Pablo González Casanova, director de la entonces Escuela Nacional de Ciencias Políticas y Sociales, inauguraba el plantel de la misma en el campus de San Ángel y en donde participó la crema y nata de la intelectualidad progresista del país (Carlos Fuentes, José González Pedrero, Víctor Flores Olea, Francisco López Cámara, Luis Villoro, José Luis Martínez y hasta Alfonso Reyes cuya participación, por cierto, fue su última presentación pública pues murió semanas después). Pero el plato fuerte de esas inolvidables conferencias fue la presentación de un barbudo recién venido de La Habana, Pedro Miret, quien puso la cereza final a unas jornadas en que la Revolución cubana fue el centro indiscutible de las discusiones y la atención de todos los participantes.
Las corrientes de la nueva izquierda que fueron surgiendo y fortaleciéndose durante esos años iban a realizar sus acciones partiendo de las concepciones existentes en el mundo de la izquierda de entonces, confrontándolas con su experiencia y sacando sus propias conclusiones. La influencia del ejemplo y la audacia de la dirección de Fidel Castro en Cuba fue determinante. Muchos de nosotros éramos ante todo “castristas”, o mejor “fidelistas” como se decía en esos años. Las excursiones de entrenamiento protoguerrillero en el Ajusco se hicieron muy frecuentes entre jóvenes, principalmente estudiantes, pero también de trabajadores. Obviamente ese ejemplo cuajaría primeramente no en el asfalto de la gran urbe sino en el gigantesco hinterland del campo mexicano tan fértil tradicionalmente en experiencias guerrilleras.
Precisamente en estos días se conmemora el cincuentenario de la primera gesta revolucionaria en México directamente influida por la hazaña cubana, la del grupo lidereado por Arturo Gamis que intentó iniciar una insurrección armada y fue brutalmente masacrado en la población de Madera en el estado de Chihuahua. El grupo de Gamiz había surgido de la organización juvenil vinculada al Partido Popular, la organización más importante de izquierda en los años cincuenta que precisamente iniciaba entonces su precipitada decadencia a pesar de que en 1961 había agregado a su nombre el apellido de “Socialista”, convirtiéndose en el Partido Popular Socialista (PPS), cambio de nombre que no significó ni mucho menos un cambio de política. Al contrario, su líder indiscutible Vicente Lombardo Toledano profundizó hasta la ignominia su trayectoria de oportunismo y de servil conciliacionismo con el gobierno priista que culminó después de la noche de Tlatelolco con un artículo, el último escrito antes de su muerte en noviembre de 1968, en el cual justificaba su apoyo a la política del presidente Díaz Ordaz con respecto al movimiento estudiantil-popular.
Como mencioné antes, desde los hechos acaecidos en 1958-59, muy pronto se hicieron sentir los primeros brotes de esa nueva izquierda que iba a cambiar el panorama de las acciones revolucionarias en los años sesenta. Precisamente en esos años, también en la juventud ligada al Partido Popular, surgió el primer grupo de jóvenes que fundaron el Partido Obrero Revolucionario (POR) al cual agregaron el apellido de “trotskista” para señalar muy tajantemente su filiación. Dos años después en 1960-61 iba a surgir otro grupo de jóvenes, en esta ocasión de estudiantes de la UNAM entre los que yo me encontraba, que sembraron la semilla de otro grupo trotskista la Liga Obrera Marxista (LOM), directo antecedente de lo que sería en los años setenta y ochenta el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT).
Entre estos jóvenes la urgencia revolucionaria que se expandía por todos los sectores más avanzados y de vanguardia pronto surgieron militantes comprometidos hasta el fondo en su lucha. Fue en Guatemala en donde con naturalidad desplegaron de inmediato este aspecto clave de la vocación revolucionaria: el internacionalismo en la acción. En 1961 encabezado por un oficial del ejército guatemalteco, Yon Sosa, surgió un destacamento militar que se insurreccionó contra la dictadura guatemalteca que había permitido que la CIA organizara en su territorio a los mercenarios que en abril de ese año invadieron y fueron estrepitosamente derrotados en Cuba por los milicianos. Conocido como Movimiento Revolucionario 13 de Noviembre, las acciones de vanguardia de esta guerrilla que adoptó una clara posición socialista, atrajeron a un grupo de trotskistas del POR(t) que pronto se adhirió a la lucha de los camaradas guatemaltecos, compartiendo hasta con ellos su destino. Del grupo de mexicanos y mexicanas que lucharon con los militantes del país vecino dos de ellos cayeron con otros mártires guatemaltecos. Fue la pareja de David Aguilar Mora y su esposa Eunice Campirán, asesinados en una de las primeras y más terribles masacres de Guatemala en 1966.
De esta manera se reinició la trayectoria de una vertiente de la extrema izquierda cuya presencia en el quehacer político de México durante los años cuarenta y cincuenta había sido tan errática que a veces parecía prácticamente inexistente. Un hecho que revelaba una contradicción evidente en la izquierda mexicana. ¿Cómo era posible que en el país en donde pasó sus últimos años León Trotsky, la corriente trotskista prácticamente había desaparecido después de su asesinato?
Precisamente el mismo asesinato de Trotsky explicaba dicha contradicción flagrante. México era al mismo tiempo el país cuyo gobierno del presidente Lázaro Cárdenas había sido el único que había abierto amistosamente sus puertas para darle refugio a Trotsky, el exiliado más famoso del planeta, perseguido con saña por el poderoso dictador soviético, José Stalin. Pero Cárdenas se había sobrepuesto a una importante oposición de seguidores mexicanos de Stalin, empezando por el hombre fuerte más poderoso del momento después del presidente, Vicente Lombardo Toledano entonces jefe de la influyente Confederación de Trabajadores de México (CTM), quien se convirtió en el autor intelectual principal de la campaña estalinista contra Trotsky, primero por su expulsión del país y después por su liquidación física. El poderoso brazo de la represión estalinista se impuso y alcanzó a llegar a Coyoacán y culminó con el célebre pioletazo de la historia criminal del siglo XX en agosto de 1940.
Para que Stalin haya logrado su objetivo de liquidar físicamente en México a quien era su principal opositor en el movimiento comunista mundial a pesar de la protección y de la autoridad de un presidente tan popular y querido como Cárdenas (quien, por cierto, condenó tajante y públicamente el asesinato y acusó de “traidores a la patria” a todos los cómplices mexicanos del asesino), era necesario que hubiera un cierto espacio social y político favorable en la sociedad civil mexicana al estalinismo. Y en efecto el estalinismo era muy poderoso en lo que era la izquierda mexicana en ese momento: en el movimiento sindical con la hegemonía que ejercía el lombardismo y al nivel partidario el Partido Comunista Mexicano (PCM) por completo bajo el control de sus dirigentes estalinistas reunía a la abrumadora mayoría de los militantes políticos de izquierda. De hecho, como se demostraría muy pronto con el estallido de la guerra entre la Alemania nazi y la URSS gobernada por Stalin, la influencia del estalinismo se expandió en la mayoría de los países del mundo, convirtiéndose en muchos de ellos después de la heroica victoria del Ejército Rojo sobre las bandas hitlerianas, en la corriente dominante en la izquierda.
Una situación que en México era evidente para los observadores y los testigos que venían del exterior, como sucedió a muchos refugiados europeos. Por ejemplo, el testimonio de un exiliado muy sensible y conocedor de estas influencias como era el poeta surrealista francés Benjamin Péret es significativo al respecto. En una carta escrita a un amigo después de su reciente llegada a México en 1942, Péret desolado le decía: “Aquí estoy todavía un poco desorientado, sin saber muy bien cómo arreglármelas y sin un centavo. Lo peor es que, según la opinión general, no hay gran cosa que esperar aquí, materialmente hablando, a no ser de que uno sea estalinista, lo cual no es mi caso.” (Fabienne Bradu,Benjamin Péret y México, FCE, 2014, pag.27).
Y estas influencias llegaban no sólo a los medios sindicales y gubernamentales más directamente relacionados con los quehaceres políticos, sino que alcanzaban los medios artísticos y profesionales más selectos. Luis Buñuel el célebre cineasta aragonés refugiado en México le decía a otro refugiado español, el escritor Max Aub, en una de las entrevistas que éste le hizo: “Yo soy partidario de las dictaduras. Digan lo que digan, como el hombre es malo –dejando aparte que pueda tener de cuando en cuando arranques muy estimables--, me parece que la dictadura es la única manera de poder gobernar. Por eso fui estalinista y sigo siéndolo, para gran escándalo de todos mis amigos comunistas [...] Yo creo que Stalin no tenía más remedio que haber gobernado como lo hizo, cayera quien cayera, porque tenía que defenderse de cien mil trampas y emboscada y traiciones”. (Max Aub, Conversaciones con Buñuel, seguidas de 45 entrevistas con familiares, amigos y colaboradores del cineasta aragonés, Madrid, Aguilar, 1985, pag.86).
Las más de cuatro décadas de la “guerra fría” generaron y al mismo tiempo estabilizaron un statu quo mundial en que el antagonismo y protagonismo de los dos bloques surgidos de la Segunda Guerra Mundial congelaron la lucha de clases, alimentándose mutuamente: en el primer bloque al imperialismo de Estados Unidos le convenía mostrar el dominio dictatorial de la burocracia soviética como la imagen misma del socialismo realmente existente y justificar así su curso de armamentismo permanente en lo que su ideología anticomunista llamaba su combate contra el “totalitarismo soviético” y por otras parte los burócratas estalinistas y post-estalinistas ejercían su dictadura bajo el pretexto de la defensa de las amenazas externas imperialistas al bloque soviético.
Fueron décadas en que las luchas de liberación de los pueblos eran atacadas y calumniadas como campañas de subversión comunista emanadas y auspiciadas desde Moscú y en el otro campo las exigencias democráticas y las luchas por la implantación de un socialismo con “rostro humano” de los pueblos sometidos a los dictados de la burocracia soviética las reprimían y aplastaban, incluso con tanques, como movimientos procapitalistas.
En tales circunstancias no quedaba espacio o era muy reducido para alternativas que se erigieran por arriba y se confrontaran al mismo tiempo a Wall Street y al Kremlin. Ese fue el papel del movimiento trotskista que después del asesinato de su fundador fue aun más arrinconado políticamente. En México muy eso fue muy notorio y condujo a una situación que se tradujo en la extrema debilidad de los grupos trotskistas autóctonos.

En los años sesentas, la erupción de rebeldía e indignación que se levantó masiva e internacionalmente contra la guerra imperialista en Vietnam fue el primer momento en que el mundo congelado de la “guerra fría” inició un primer deshielo. Se produjo por tanto la liberación de corrientes de izquierda heterodoxa, en especial en la juventud estudiantil, convertida ya en un sector masivo con importancia política creciente. La lucha de estos jóvenes, que comenzaron a influir a sectores de trabajadores también jóvenes, marcó con su impacto a los dos bloques de la “guerra fría” en jornadas memorables de la historia del siglo XX. Fue particularmente en el año insignia de la década, 1968 cuando se extendió mundialmente una oleada de rebeliones libertarias contra los sistemas establecidos que en Francia, Estados Unidos, Brasil, Checoeslovaquia, Japón y por supuesto México se manifestó con más fuerza.

En México el movimiento estudiantil-popular fue la fuente de una renovación sustancial de la situación de la izquierda. Una consecuencia de ello fue el crecimiento de los grupos trotskistas surgidos diez años antes cuya trayectoria, con altas y bajas, convergencias y divergencias de las diversas interpretaciones prevalecientes en ellos, tuvieron un primer importante resultado en la unificación de varios de ellos en lo que en 1976 surgió como el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT), el primer partido trotskista habido en México en cuya fundación y dirección participé durante veinte años.
Ya en la década de los años cincuenta había sucedido un hecho que provocaría el inicio del deshielo del monolito que era el domino estalinista en la izquierda mundial. Fueron las denuncias que la propia dirección soviética hizo en 1956 de los crímenes de Stalin las que impulsaron un proceso de crítica y autocrítica que tardó en germinar pero que finalmente tuvo grandes consecuencias. Pero fue en la década siguiente, en los sesentas cuando se dieron las condiciones para iniciar la superación de la tradicional política de la izquierda. Por ejemplo, la estrategia de la revolución por etapas que planteaba que en México prevalecía una situación en la que se necesitaba forjar un frente nacional que incluyera a los sectores nacionalistas de la burguesía para lograr avanzar en la lucha antiimperialista, acabó siendo la justificación para el apoyo del régimen del partido oficial por parte del PPS y del PCM en los años cuarenta y cincuenta. En 1958-59 esta política recibió un gran golpe pero fue hasta 1968 que en la izquierda se llegó a un punto de crisis que planteó la necesidad de una completa reestructuración estratégica.
No todos los protagonistas afectados pasaron la prueba. El PPS, como dijimos, llevo su seguidismo y conciliación hasta el fin apoyando abiertamente el curso represivo del gobierno de Díaz Ordaz. El PCM inició un giro como una oposición que exigía la democratización del régimen. Pronto las reformas electorales que se iniciaron en 1977 fueron suficientes para que cierta izquierda se insertara en el aparato electoral puesto en pie por el régimen priista. La crisis electoral de 1988 tuvo consecuencias importantes en el campo de la izquierda. El núcleo dirigente escindido del PRI encabezado por Cuauhtémoc Cárdenas, atrajo a la mayoría de una izquierda que finalmente no había logrado superar la concepción de la revolución democrática por etapas. El PCM transformado primero en PSUM y después en PMS, grupos maoístas, sectores provenientes de experiencias guerrilleras e incluso grupos de origen trotskista se agruparon alrededor de la fracción escindida del PRI y así surgió el Partido de la Revolución Democrática (PRD) que dominó durante casi tres décadas el terreno de una izquierda sistémica hasta su colapso político fatal ocurrido durante los acontecimientos de la noche de Iguala de septiembre del año pasado.
Fue en el espacio abierto a partir de los años sesenta que se insertó la acción y el programa socialista revolucionario del PRT. Reivindicando un programa de independencia absoluta de los trabajadores y sus aliados del Estado de la burguesía y de sus partidos, llamaba a la lucha por una revolución socialista en México como la alternativa necesaria y única capaz de lograr la independencia y la soberanía nacionales en un proceso de revolución permanente. Sólo la lucha de los trabajadores oprimidos y sus aliados populares por la emancipación social y la liberación nacional llevarían a buen término todas las tareas no cumplidas de la revolución de 1910, que terminó siendo dirigida por los sectores de la burguesía antiporfiriana encabezada sucesivamente por Madero, después por Carranza y finalmente por Obregón y Calles que vencieron a las corrientes plebeyas más radicales representadas por el magonismo y ante todo por las fuerzas de trabajadores de la ciudad y el campo dirigidas por Zapata y Villa. El imperio del PRI fue el heredero institucional perfecto de las direcciones burguesas vencedoras en la revolución mexicana. Ante esta situación sólo la reivindicación de una alternativa radical, independiente, libertaria y clasista, o sea, la de otra revolución, la socialista podía proyectar realistamente un nuevo orden social y político en México.
Las polémicas arreciaban. En el propio PCM surgieron corrientes que cuestionaban un curso que se mantenía dentro de los cauces de una política conciliadora que no superaba el etapismo y la concepción de los frentes populares de la alianza de clases entre los trabajadores y los sectores “nacionalistas” burgueses. El más destacado crítico surgido de las propias filas del PCM. José Revueltas se transformó en un incisivo e intransigente crítico del estalinismo. Con él trabamos una amistad política enriquecedora e inolvidable que se tradujo en una estrecha colaboración durante los días vertiginosos de 1968. Su encarcelamiento no rompió nuestras relaciones políticas y aunque éstas se enfriaron bastante cuando salió en libertad estamos seguros que, a no ser por su muerte en abril de 1976, hubiera cantado con nosotros La Internacional en la sesión inaugural del PRT en septiembre del mismo año pues mantuvo hasta el final relaciones amistosas con nosotros.
El PRT durante sus dos primeras décadas emprendió con su base predominantemente de jóvenes un esfuerzo enorme por implantar en México una política revolucionaria independiente, libertaria e internacionalista que se expresó en diferentes sectores de intervención. Sin abandonar el sector estudiantil de donde venía gran parte de sus fundadores y dirigentes, logró insertar su acción y propaganda en sectores de trabajadores tanto en los tradicionales (electricistas, telefonistas, ferrocarrileros, etc.) como en los sectores surgidos en los cinturones industriales que rodean al Distrito Federal y a otras ciudades, acompañando también desde su fundación al Comité Eureka de Rosario Ibarra de Piedra y las “doñas” en su lucha por la presentación de los desaparecidos, declarándose un partido feminista e impulsando la lucha de las mujeres en todos los espacios en que participaba, iniciando con los primeros núcleos políticos de compañeros gays la lucha por las libertades sexuales y manteniendo siempre inclaudicable su posición internacionalista que se manifestó de diversas formas, destacando sus actividades en la defensa de Cuba socialista, de las revoluciones de Nicaragua y El Salvador, de la lucha de los obreros polacos por sacudirse la tutela de la burocracia soviética, de la solidaridad con las organizaciones revolucionarias que surgían en América del sur y su compromiso esencial con el internacionalismo participando en la construcción de una internacional revolucionaria lo cual determinó su adhesión a una de las corrientes de la Cuarta Internacional, la representada por el Secretariado Unificado integrado en 1963.
El PRT se atrevió también a aprovechar la coyuntura que significó la reforma electoral de 1977. Su primera intervención en las elecciones presidenciales de 1982 con la candidatura de Rosario Ibarra como la primera candidata mujer a la presidencia de la República fue un éxito rotundo. En las presidenciales de1988 la postulación de nuevo de la candidatura de Rosario Ibarra, a contracorriente de la de Cuauhtémoc Cárdenas, significó el mantenimiento de la independencia política del PRT que se pagó a un precio muy alto. La debilidad de la conciencia socialista y la persistencia poderosa del seguidismo tradicional izquierdista a las alternativas burguesas le afectó directamente, dividiéndose sus filas prácticamente por la mitad. Fue el inicio de una decadencia que se agravó por la decisión de su mayoría de seguir practicando una política electoralista que ya no conduciría sino al desdibujamiento del carácter revolucionario de la organización al sumergirse en los pantanosos laberintos de las exigencias de leyes profundamente antidemocráticas cuyo objetivo es atar a los partidos “registrados” a un electoralismo estéril que los hace vulnerables a la corrupción oficial. Para un grupo de compañeros en el cual yo participaba esta nueva situación significó que ya no teníamos nada que hacer en la organización y en 1996 decidimos emprender un nuevo comienzo con la fundación de la Liga de Unidad Socialista (LUS), organización en la cual milito actualmente.
La extraordinaria experiencia del Ejército Zapatista de Liberación Nacional cimbró por supuesto a la izquierda. La oportunidad de su revitalización y fortalecimiento, sin embargo, se perdieron por las limitaciones regionales y programáticas de dirección neozapatista que de hecho no fue capaz de encauzar el enorme caudal de apoyo y adhesión populares que surgieron en la defensa y en solidaridad con su lucha.
La encrucijada en la que hoy nos encontramos en México y en todo el mundo representa un reto de dimensiones históricas. ¿Cómo actuar ante tal situación? La búsqueda de la respuesta a esta pregunta es la materia de reflexión y de discusiones en los sectores revolucionarios de todos los signos. La lección de los trágicos acontecimientos que en el siglo XX condujeron hasta la situación actual es materia de análisis profundos por parte de los más lúcidos que con su experiencia contribuyen con sus aportes a guiarnos por los complicados senderos de la realidad de nuestros días. Ante todo nos convocan a ejercer más que nunca el pensamiento crítico el cual con su rigor y exigencias nos despeja el camino ante el sombrío panorama que enfrentamos. Por ejemplo Guillermo Almeyra en su interesante testimonio autobiográfico nos dice:
Tengo conciencia también que los socialistas, dos siglos después de Marx, somos hoy una ínfima minoría y no tenemos una organización internacional digna de ese nombre y que el concepto mismo de Socialismo ha sido terriblemente desprestigiado por los regímenes y partidos estalinistas o estalinizados [.…] Por eso, [….] no creo en los “ismos”, aunque durante muchos años de ignorancia y superficialidad fui “marxista” y “trotskista”, y por esa razón aplico el pensamiento crítico a quienes considero mis maestros: soy, como ya he dicho, un “seguidor laico” de Copernico, Darwin, Marx, Lenin y Trotsky y todo el que aporte algo a la liberación de los seres humanos de las tinieblas y las cadenas. (Guillermo Almeyra, Militante crítico. Una vida de lucha sin concesiones, Buenos Aires, 2013, pag.368).
Estas son profundas y bellas líneas en las cuales el compañero Almeyra ha destilado su experiencia de 70 años de lucha infatigable como un “militante crítico”.
Pero aprendiendo de sus lecciones también considero que el mismo Almeyra se equivoca al objetar y de hecho desprestigiar los esfuerzos de quienes consideramos que es necesario comenzar desde ya los primeros pasos de la construcción de las organizaciones revolucionarias cuya existencia es tan urgente para culminar con éxito las luchas espontáneas que surgen de manera constante en el trajín cotidiano de los trabajadores y demás sectores oprimidos. Aquí la experiencia de otro lúcido luchador nos permite clarificar la situación en que se encuentra ese esfuerzo permanente y difícil que es la construcción “partidaria revolucionaria”. Nos dice Daniel Bensaïd en su autobiografía:
Cambiar el mundo es más difícil, sin duda, de lo que Marx y nosotros mismos habíamos creído. Y no obstante no es menos necesario hoy de lo que era ayer. La necesidad impaciente de otra cosa comienza a moverse de nuevo en las manifestaciones internacionales de los diversos foros sociales [….] La sospecha hacia las lógicas del poder es saludable, sin duda. Pero ¿se puede imaginar una política sin autoridad, sin poderes, sin organizaciones, sin partidos? Sería una suerte de política sin política. Los discursos de moda sobre la crisis de la “forma partido” son, en primer lugar, una manera de eludir la cuestión de los contenidos y de los proyectos estratégicos. Puede ser que la construcción de una organización revolucionaria es tan necesaria como imposible, como el amor absoluto en las novelas de Marguerite Duras. Pero ello no ha impedido enamorarse nunca a nadie. (Daniel Bensaïd, Une lente impatience, París, 2004, pags.446, 453).
En México hoy nos encontramos en el quiebre radical en la política del poder priista que ha significado el gobierno de Peña Nieto atorado con el aborto de sus famosas “reformas estructurales de tercera generación” y con una crisis política que los acontecimientos de la noche de Iguala y los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos ha profundizado a un agujero que parece no tener fondo. En tal situación la izquierda verdadera, la que lucha por un cambio radical no puede conformarse con el electoralismo de un proyecto como el de Morena que todos los índices señalan a que será una repetición del PRD. En cambio las luchas que hoy se emprenden contra dichas reformas, en especial la de los maestros agrupados en el Sindicato Nacional de los Trabajadores de la Educación no sólo de la corriente militante y rebelde representada por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, la de los trabajadores petroleros que resisten los planes de desempleo masivo que tiene el gobierno para Pemex, la de los trabajadores electricistas que han aprendido la dura lección de la derrota sufrida por los trabajadores del SME como consecuencia de la desaparición de la compañía de Luz y Fuerza del Centro y en general la situación tan difícil de todos los trabajadores que se defienden como pueden de la ofensiva brutal de los patrones contra sus salarios y sus condiciones de vida, todo ello apunta a que los trabajadores y oprimidos de México se percaten que deben iniciar lo más pronto posible la construcción de su propia organización partidaria que los defienda y los prepare para poner en práctica la contraofensiva estratégica proletaria cuya necesidad es tan urgente.
Nosotros apostamos, contra todo escepticismo tan de moda en estos días decadentes del cinismo neoliberal, a las potencialidades de inteligencia y combatividad de los trabajadores y el conjunto de los oprimidos que se desplegarán con toda su fuerza en los próximos ascensos revolucionarios. Así nos esforzaremos más que nunca en proseguir la lucha por la revolución socialista en México y en toda América Latina. Un combate internacional que acabe con la podredumbre del capitalismo y comience la construcción de un nuevo orden mundial humanista, democrático e igualitario, en una palabra, verdaderamente socialista y digno de la humanidad.
México, D.F. 9 de septiembre de 2015

viernes, 4 de agosto de 2017

Investigadores logran curar con nopal disminución de densidad ósea


 La Jornada
Sociedad y Justicia

Periódico La Jornada

A seis meses de suministrarlo, desaparece la hipercalciuria
Investigadores logran curar con nopal disminución de densidad ósea
Notimex
Viernes 4 de agosto de 2017, p. 34
El nopal contiene calcio suficiente para mejorar la salud de las personas con osteopenia, una condición que se caracteriza por la disminución de la densidad ósea, señalaron investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Los científicos del Centro de Física Aplicada y Tecnología Avanzada (CFATA) de la UNAM, campus Juriquilla, descubrieron que luego de seis meses de suministrar nopal en polvo a un grupo de mujeres con osteopenia desapareció la hipercalciuria –la excreción de calcio en la orina.
El profesor investigador del Laboratorio de Física en Alimentos Mario Rodríguez García destacó que, además, en un lapso de dos años, la densidad mineral ósea de las mujeres se incrementó.
Como el nopal tiene mucha fibra soluble e insoluble, resultó ser también un excelente remedio para el estreñimiento en las mujeres perimenopáusicas que participaron en el estudio, dijo a la Agencia Informativa Conacyt.
Resaltó que otro de los hallazgos fue que el calcio aumenta de manera significativa si el nopal está maduro, una situación que además de generar un bien a salud lo podría hacer también para la economía.
En México, se pierden miles de toneladas porque el campesino no puede vender el nopal maduro a pesar de que, técnicamente, es el de mayor valor. Ellos podrían secarlo y utilizarlo como suplemento de minerales y fibras en dietas animales y humanas, consideró el investigador.


lunes, 31 de julio de 2017

Policías del EdoMex agreden y reprimen a integrantes Asamblea Nacional de Usuarios de la Energía Eléctrica

Policías del EdoMex agreden y reprimen a integrantes Asamblea Nacional de Usuarios de la Energía Eléctrica

Miércoles 26 de julio de 2017
Este martes 25 de julio miembros de la Asamblea Nacional de Usuarios de la Energía Eléctrica fueron reprimidos en Atizapán de Zaragoza, Estado de México, por un operativo conjunto entre la policía federal, estatal y municipal.
Con lujo de violencia, decenas de efectivos policiales que acompañaban a funcionarios de la Comisión Federal de Electricidad golpearon, amenazaron y violentaron a usuarios de energía que se oponen al desmantelamiento de la red de distribución que actualmente la CFE y sus contratistas quieren imponer a la población bajo el nombre de “proyecto de modernización”.
Los usuarios de la ANUEE defendieron sus derechos y la industria eléctrica propiedad de la nación mediante la protesta pacífica, a lo que los desgobiernos de Enrique Peña Nieto, Eruviel Ávila y Ana María Balderas Trejo respondieron con la violencia y la represión.
Exigimos la liberación inmediata de Bonifacio Reséndiz Ramírez, detenido ilegalmente en las instalaciones de la PGR en Atizapán, y cuatro compañeros más detenidos ilegalmente en las instalaciones de la PGR en Naucalpan.
Pedimos a todas la solidaridad de las organizaciones democráticas del país para luchar por la liberación de nuestros compañeros.
¡Presos políticos, libertad!
¡Alto a la represión!
¡Castigo a los responsables!
¡Fuera la CFE !

Asamblea Nacional de Usuarios de Energia Electrica ANUEE

DR. LUIS RAÚL GONZÁLEZ PÉREZ
PRESIDENTE DE LA COMISIÓN NACIONAL
DE LOS DERECHOS HUMANOS

JOAQUÍN NARRO LOBO
SECRETARIO TÉCNICO DEL CONSEJO CONSULTIVO DE LA
COMISIÓN NACIONAL DE LOS DERECHOS HUMANOS

RODRIGO SANTIAGO JUÁREZ
DIRECTOR GENERAL DEL PROGRAMA DE
AGRAVIOS A PERIODISTAS Y DEFENSORES
CIVILES DE DERECHOS HUMANOS

CARLOS MANUEL BORJA CHÁVEZ
DIRECTOR GENERAL DE QUEJAS Y ORIENTACIÓN

PRESENTE
Asunto: Solicitud de medidas precautorias y envío de observadores
Con fundamento en los artículos 1°, 8º, 35 fracción V, 102 apartado B de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; 40 y demás relativos y aplicables de la Ley de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, mismos que se encuentran en íntima relación con los numerales 116, 117, 118 y demás relativos y aplicables del Reglamento Interno de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, el Centro de Derechos Humanos Fray Francisco de Vitoria OP, A.C. presenta SOLICITUD DE MEDIDAS PRECAUTORIAS, a efecto de que este organismo autónomo lleve a cabo las acciones preventivas, de protección y reacción inmediata correspondientes, con el objetivo de salvaguardar la libertad, integridad y seguridad personales de quienes han ejercido su derecho a manifestarse públicamente como integrantes de la Asamblea Nacional de Usuarios de la Energía Eléctrica (ANUEE) en la colonia UAM del municipio de Atizapán de Zaragoza en el Estado de México; con motivo de este acto de protesta, fueron detenidas 5 personas de manera arbitraria, sin que hasta el momento se tenga noticia de a dónde fueron remitidas, por lo que permanecen desaparecidas, lo cual constituye una grave violación a los derechos humanos y pone en riesgo la integridad y la seguridad de las y los integrantes de la ANUEE.

El día de la fecha por la mañana, alrededor de las 6 hrs., se presentó personal de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y sus empresas contratistas a bordo de camiones; junto con ellos se presentaron en diversos vehículos elementos de la policía federal, mando único estatal y policías municipales de Atizapán. Estas empresas y las agrupaciones policiales referidas realizaron actos de molestia y hostigamiento contra miembros de la ANUEE. Tales actos consistían en cortes de luz e instalación de medidores digitales en los domicilios de los usuarios, que se llevaron a cabo sin orden judicial y sin considerar que las y los usuarios tienen interpuesta una queja ante PROFECO por los altos cobros en las tarifas, además de que no suscribieron contrato para la prestación del servicio con la CFE.
Las personas miembros de la ANUEE y vecinas y vecinos del lugar protestaron pacíficamente manifestando su desacuerdo con las acciones de las autoridades. En respuesta a esto, las agrupaciones policiacas realizaron detenciones selectivas para amedrentar a la población, profiriendo amenazas, golpeando a hombres y mujeres.
Tras ello, personal de la CFE y sus empresas contratistas cortaron el suministro de energía eléctrica a la colonia y, con apoyo de los agentes policiales, comenzaron a quitar medidores viejos por la fuerza y a instalar nuevos en las casas de los habitantes de la colonia.
Posteriormente, en ejercicio de su derecho de reunión, las vecinas y los vecinos del lugar y miembros de la ANUEE decidieron tener una asamblea a las 17 hrs. en la cancha de fútbol de la colonia UAM; sin embargo, para cuando llegaron al lugar, la policía federal ya lo tenía sitiado, impidiendo la realización de la reunión y procediendo a amedrentar a las personas para que se dispersaran y se resguardaran en sus casas.
Hasta las 23 hrs. del día, no se tiene conocimiento del paradero de las 5 personas detenidas durante estos hechos, de las cuales únicamente sabemos del nombre de una de ellas, Bonifacio Reséndiz Ramírez.
El Centro de Derechos Humanos Fray Francisco de Vitoria OP, A.C. solicita a la Comisión Nacional de Derechos Humanos las siguientes medidas precautorias que estamos seguras y seguros podrán salvaguardar el derecho de las y los miembros de la ANUEE a no ser molestados en su domicilio; a la propiedad; a la libertad personal; a la seguridad jurídica; a la integridad personal; a la libertad de reunión, expresión y manifestación; así como a la protesta social:
1. Se exija al Presidente Municipal de Atizapán de Zaragoza, a la Secretaría de Seguridad Pública Estatal, a la Secretaría de Seguridad Pública de la Federación, a la Comisión Nacional de Seguridad Pública, a la Procuraduría General de la República y a la Procuraduría General de Justicia del Estado de México informar sobre el paradero de las 5 personas detenidas en el lugar de los hechos el día 25 de julio de 2017.
2. Se exija al Presidente Municipal de Atizapán de Zaragoza, a la Secretaría de Seguridad Pública Estatal, a la Secretaría de Seguridad Pública de la federación, a la Comisión Nacional de Seguridad Pública, Procuraduría General de la República y a la Procuraduría General de Justicia del Estado de México dar acceso a abogados o abogadas de confianza de los detenidos en el lugar en donde estos sean localizados; así como garantizar el debido proceso y su derecho a no ser incomunicados o torturados, salvaguardando todos los derechos que nuestra Constitución les confiere.
3. Se vele por la seguridad jurídica y el debido proceso de las personas detenidas en el contexto de la manifestación dada en Atizapán de Zaragoza.
4. Se garanticen medidas de no repetición de las detenciones arbitrarias, el abuso de autoridad, lesiones, hostigamiento y la desaparición forzada a personas de la ANUEE que se manifiesten en la vía pública en ejercicio de su derecho a la protesta social y en defensa de su derecho de acceso a la energía eléctrica.
5. Se exija al personal de la Comisión Federal de Electricidad y sus empresas concesionarias detener el hostigamiento, la violencia, la intromisión y el daño en la propiedad perpetrado contra las y los particulares; intromisión y daño que se ha hecho al instalar nuevos medidores de luz sin el consentimiento previo de las personas que habitan los hogares en los que dichos medidores se implementan.
6. En su momento, abrir la queja correspondiente y emitir la recomendación conducente dirigida a las autoridades señaladas como responsables de violentar derechos humanos en el presente ocurso.

Asimismo, señalamos como domicilio para oír y recibir toda clase de notificaciones en Odontología 35, Copilco Universidad, 04360 Ciudad de México, CDMX Teléfono: 56596797 ext 227. También para cualquier asunto relacionado pedimos se remitan con la Layla Ahlam Vázquez Flandes, en el celular: 0445512911508.
Agradeciendo su amable atención, quedamos al pendiente de su pronta respuesta.
Atentamente,
A. Ventura Callejas
Coordinador General
Centro de Derechos Humanos Fray Francisco de Vitoria OP, A.C.


domingo, 30 de julio de 2017

Marchará Maes mañana por más universidades


La Jornada


Sociedad y Justicia

Marchará Maes mañana por más universidades
Arturo Sánchez Jiménez
                                                                                                                                                                                 
                                                                                                                                                                                Periódico La Jornada                                                                                                                                                           Domingo 30 de julio de 2017, p. 30

Integrantes del Movimiento de Aspirantes Excluidos de la Educación Superior (Maes) marcharán mañana para demandar la creación de nuevas universidades e indicaron en un comunicado que el 9 de agosto iniciarán una mesa de negociación con funcionarios de la Secretaría de Educación Pública, la UNAM, la UAM y el IPN, entre otras instituciones. Voceros del Maes han indicado que este año el movimiento está integrado por 400 jóvenes que buscan una alternativa para continuar sus estudios. La marcha partirá al mediodía del Ángel de la Independencia hacia la SEP. El 2 de agosto, a las 10 de la mañana, el Maes realizará una concentración frente al Senado para exigir más presupuesto para la educación.

miércoles, 26 de julio de 2017

Dos bofetadas de seda a Aurelio Nuño

PROCESO 2125

Dos bofetadas de seda a Aurelio Nuño

POR  
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Aurelio Nuño, secretario de Educación y aspirante a la Presidencia de la República, recibió un elegante varapalo en un acto académico organizado para su lucimiento.
Durante la apertura del LVIII año académico de la Academia Mexicana de Ciencias (AMC), en la Ciudad de México, el cercano colaborador del presidente Enrique Peña Nieto fue reprendido por dos investigadoras, quienes minutos antes habían recibido sus becas de excelencia.
Después de que el funcionario priista diera un discurso en el que defendió la reforma educativa y justo cuando saludaba a todos los académicos premiados, la doctora en antropología Natalia Radetich le espetó: “Señor Nuño, yo no estoy de acuerdo con la reforma que usted defiende. No soluciona nada. No asuma que hay consenso cuando no lo hay. No está bien”.
El máximo responsable de la educación en el país –el único con grado de maestría en un presídium de doctores– la miró asombrado, guardó silencio y se acercó a la siguiente premiada. Y todo empeoró.
La doctora en arqueología Lidia Iris Rodríguez ni siquiera aceptó saludarlo. Primero, Nuño le extendió la mano, pero la investigadora le dijo que no con la cabeza.
Luego Nuño Mayer intentó saludarla de beso, pero la académica hizo su cabeza hacia atrás. “Disculpe –le dijo la galardonada con voz queda–, pero no puedo saludarlo. No, por lo que usted es y representa. Tampoco estoy de acuerdo con la reforma educativa, y además no han aparecido los 43 estudiantes de Ayotzinapa levantados en septiembre de 2014. Es increíble que hoy sigamos exigiendo esto”.
El funcionario enmudeció. Tras un instante asintió ligeramente y continuó repartiendo besos, abrazos y sonrisas.Al término del acto, en el que también fueron entronizados los nuevos integrantes de la AMC y se renovó su presidencia, Nuño aseguró a Apro que el gobierno peñanietista escucha e incorpora todas las críticas y opiniones contrarias a la oficial.
–Y, en concreto, ¿cómo incorporará las inconformidades de las dos doctoras que acaban de manifestarle su rechazo a la reforma educativa? –se le preguntó.
–El gobierno escucha a todos –respondió el funcionario, quien en noviembre pasado fue corregido por una niña después de que él pronunciara “ler” en vez de “leer”.
–Pero, ¿cómo se notará que escuchó a estas dos investigadoras?
–Sus opiniones son muy valiosas, pero una amplia mayoría opina que la reforma educativa es correcta –zanjó el exjefe de la Oficina de la Presidencia de la República.
Posteriormente, la antropóloga Natalia Radetich (premiada por un análisis de los esquemas de dominación imperantes en los call centers) explicó que hizo su pronunciamiento debido a el acto parecía hecho para transmitir la idea de que había “una voz única y de apoyo” por parte de los académicos al proyecto de Peña y a las llamadas reformas estructurales.
“La reforma educativa es problemática desde muchas perspectivas. No es un asunto en el que debamos callarnos”, fustigó la investigadora.
La arqueóloga Lidia Rodríguez, quien fue galardonada por un proyecto acerca de la pervivencia de las filiaciones indígenas en Guanajuato, contó que, además de la falta de solución al caso Ayotzinapa, su protesta se debió al embate que la actual administración ha enderezado contra la cultura y la educación en general.
“No puedo saludar a quien ha perseguido a normalistas, menospreciado la educación, recortado apoyos”, sentenció la especialista.
En la foto oficial del acto, Rodríguez posó con el puño en alto, justo detrás del amigo de Peña Nieto.

martes, 25 de julio de 2017

Política y patriarcado El machismo de izquierda

Política y patriarcado
El machismo de izquierda

¿Qué es ser un machista de izquierda? ¿Acaso es más solidario este ejemplar que sus pares de derecha? En este manifiesto anfibio se analizan las actitudes que, bajo un paraguas pseudo bien pensante, esconden los mismos sesgos discriminatorios hacia las mujeres.
Danilo Castelli *
Revista Anfibia, julio de 2017

Este listado contiene pensamientos y actitudes de machismo de izquierda. Algunas mías; y otras que he visto en distintas personas.
¿Cuándo soy, entonces, un machista de izquierda?
Cuando siempre tengo preparado el término “burgués”, “pequeñoburgués”, “liberal” y “posmoderno” para descalificar al feminismo que me incomode, corresponda o no la caracterización.
Cuando coincido con la gente de derecha en preguntar “¿por qué feminismo y no igualismo?”, lo cual indica que ni siquiera me importa el tema para hacer una búsqueda en google pero me siento amenazado o desplazado por un movimiento que pregona la libertad y el poder para las mujeres.
Cuando minimizo o rechazo las luchas feministas diciendo “el verdadero problema es el capitalismo” (y de esa manera demuestro mi ignorancia sobre cómo se articulan capitalismo y patriarcado y sobre la influencia reaccionaria que tiene el machismo sobre la clase trabajadora).
Cuando coincido con la derecha en naturalizar la heteronormatividad y los roles de género.
Cuando no puedo dejar pasar la ocasión de decir “el verdadero problema es de clase” cada vez que se dice algo desde una perspectiva de género.
Cuando, así como los machistas de derecha quieren negar el patriarcado al buscar ejemplos de mujeres que agreden hombres o falsas denuncias o situaciones donde los hombres sufren más que las mujeres, yo busco situaciones de feminismo burgués o blanco o misándrico para justificar que la izquierda no tiene nada que aprender del feminismo.
Cuando soy muy revolucionario hablando de capitalismo y socialismo pero me convierto en “pragmático y realista” hablando de machismo y feminismo.
Cuando digo que el socialismo no tiene nada que tomar del feminismo porque “la cuestión de la mujer” ya estaba planteada en algún texto socialista de siglos pasados.
Cuando en vez de escuchar a una compañera para aprender, espero a mi turno para hablar.
Cuando digo que como el socialismo está contra toda opresión no hace falta ser feminista.
Cuando hago “mansplaining”, o sea explicarle de manera condescendiente a una mujer lo que ella ya sabe (a menudo, interrumpiéndola), asumiendo que sin mi explicación no caza una.
Cuando cometo “gaslighting”, es decir, manipular el sentido de realidad de una mujer, poniendo en duda su memoria, percepción o cordura, porque no dice lo que yo quiero escuchar.
Cuando solo veo al machismo en sus manifestaciones más visibles y explícitas (feminicidio, trata, violencia doméstica, violaciones, discriminación laboral) y me niego a verlo en sus manifestaciones más sutiles (acoso sexual callejero, inequidad en el reparto de las tareas domésticas, microviolencias, violencia simbólica).
Cuando denuncio con fuerza los actos de machismo cometidos por burgueses, políticos, figuras públicas y hasta dirigentes de otros partidos pero me hago el distraído sobre el machismo en mi clase social, en mi laburo, en mi organización.
Cuando solo denuncio el machismo y la homo/transfobia de políticos, empresarios, comunicadores, policías u otros agentes directos de la opresión y nunca interpelo al machismo de los varones de clase obrera en general, ni el de mis compañeros de partido en particular.
Cuando descalifico las luchas feministas que me molestan apelando al “feminismo de antes” o haciéndome el erudito sobre el “feminismo de la tercera ola”.
Cuando creo que la solución del machismo pasa únicamente por realizar ciertas reformas institucionales y un poco de “concientización”, y excluyo la revisión de mis privilegios masculinos y mi propia autotransformación.
Cuando intelectualizo las discusiones desde un lugar de “objetividad científica” como excusa para no empatizar con el punto de vista “demasiado subjetivo” de las víctimas del machismo.
Cuando le doy más valor a mis opiniones sobre el género y la diversidad sexual que a las experiencias de mujeres y gente LGBT.
Cuando la juego de “escéptico” como excusa para no investigar concretamente sobre el tema ya que… ¿quién necesita datos si ya tiene LA teoría revolucionaria? Marx, Lenin, Bakunin, entre otros, ya dijeron todo lo que había para decir sobre la emancipación humana.
Cuando ridiculizo las reivindicaciones feministas/LGTB por “exageradas”, sin hacer el mínimo esfuerzo por ponerme en el lugar de las personas marginadas. Por ejemplo cuando se minimiza el acoso callejero o la falta de libertad de parejas gay a darse muestras de afecto en público porque no son reivindicaciones “obreras”.
Cuando ante un caso de acoso sexual callejero me fijo la clase social de víctima y victimario para decidir si lo repudio o no. Como si el acoso callejero de un obrero a una mujer de “clase media” fuera un episodio más de la lucha de clases y no de la violencia machista…
Cuando demuestro incomodidad y me pongo hostil ante la crítica radical del machismo, tomándome todo a personal y diciendo cosas como “yo no tengo la culpa de siglos de opresión”.
Cuando todas mis posiciones sobre el tema están diseñadas para no quedar pegado a la derecha, pero sin que eso implique un compromiso real de mi parte.
Cuando me creo con el derecho de emitir cualquier opinión ignorante, prejuiciosa, y paranoica sobre temas de sexo-género,  y tomo la actitud de hablar sin estudiar ni investigar ni preguntar lo que se critica.
Cuando investigo solo lo suficiente para aprenderme algunos términos (como “feminismo de la tercera ola”) y aparentar erudición con el objetivo de conservar mis opiniones previas.
Cuando señalo el hecho -verdadero- de que hay machistas en las organizaciones de izquierda porque sus miembros también vienen de la sociedad capitalista y patriarcal a la que combaten, pero lo hago para justificar ese machismo en los compañeros y no para arrimar mi hombro a la tarea de desafiarlo y erradicarlo.
Cuando digo “después de la revolución vemos”.
Cuando ante una expresión de odio y de ira por los asesinatos y el discurso que minimiza la violencia hacia la mujer y la gente LGBT, me pongo desde un lugar progre a dar sermones del tipo “esa no es la manera, hay que educar”. Total, yo no soy quien debe convivir con la impotencia y con la tristeza de pertenecer al grupo vulnerado.
Cuando pongo más énfasis en criticar al feminismo por cómo comunica sus ideas que a la cerrazón mental machista de la mayoría de los varones, producto de privilegios y no solo de “ignorancia”.
Cuando me enojo con las propuestas de discriminación positiva o cupo para mujeres y gente LGBT y las rechazo con argumentos meritócratas que creo no-burgueses (idoneidad, esfuerzo, lucha).
Cuando, desde mi comodidad como mayoría simbólica, rechazo las medidas de cupo femenino en la política diciendo “que haya más mujeres en la política no va a mejorar la situación de las mujeres trabajadoras”.
Cuando me quejo “me discriminan por ser hombre” porque las mujeres tienen espacios propios donde no se permiten hombres, negándome a entender por qué ni para qué los necesitan. Lo mismo con “me discriminan por ser hétero” en referencia a espacios exclusivamente LGBT.
Cuando hago ultimátums para optar entre lucha feminista y lucha de clases.
Cuando digo que el estudio de teoría feminista y su aplicación para la transformación personal y de las relaciones sociales son cosas de “clase media acomodada”. Como si el grado de embrutecimiento mental y emocional de la clase obrera fuera un rasgo plebeyo a glorificar por los revolucionarios. Como si la violencia en las relaciones familiares y de pareja sumada a la violencia al distinto nos quitase un montón de energía para la lucha por nuestra liberación.
Cuando doy rodeos intelectuales con muestras de erudición para esquivar planteos que me interpelan personalmente.
Todo esto no es ningún secreto. Lo han vivido muchas mujeres, gays, y gente trans: no hay nada más parecido a un machista de derecha que un machista de izquierda.
* Danilo Castelli, programador y estudiante de sociología.

miércoles, 19 de julio de 2017

cinco niños mexicanos, entre los premiados en un concurso mundial de cálculo mental


EL PAÍS                                       

Cinco niños mexicanos, entre los premiados en un concurso mundial de cálculo mental

Los pequeños resolvieron 70 operaciones aritméticas en menos de cinco minutos



Los cinco niños mexicanos, premiados en un concurso de cálculo mental.
Cinco niños mexicanos están entre los más de 300 premiados en un concurso de cálculo mental, celebrado en Malasia. Los pequeños resolvieron 70 operaciones aritméticas en menos de cinco minutos, empleando para ello el ábaco. 
Pequeñas grandes mentes que demostraron su habilidad en matemáticas en este concurso que organizó Aloha Mental Arithmetic entre sus alumnos de más de 37 países. Este martes han recibido la felicitación del presidente del país, Enrique Peña Nieto, quien, a través de Twitter, ha asegurado que la hazaña es un orgullo para el país.
Su logro demuestra que el #TalentoMexicano no tiene límite de edad. Mi felicitación para cada uno de los participantes.
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"Son niños normales pero a través del ábaco han desarrollado habilidades para ser mejores en matemáticas. No se trata de niños superdotados", asegura Kiran Motwani, directora internacional de Aloha Mental Arithmetic.
Gustavo García, Sergio Chapa y Gabriel Chavelas se han llevado el premio Gran Champion, el galardón principal, mientras que Alejandro Flores y  Leonardo Torres lograron galardones en otras categorías. El embajador de México en Malasia, Carlos I. Felix, recibió a los pequeños tras su victoria en este campeonato que reunió a 550 alumnos de entre 5 y 13 años.
Un concurso en el que también han sido premiados los seis participantes procedentes de Panamá y siete de los representantes ecuatorianos, gracias al uso del ábaco que les permite aumentar la velocidad a la que realizan las operaciones.
"Las matemáticas son muy abstractas pero gracias al ábaco se convierten en tangibles. Los niños empiezan a utilizar el ábaco y consiguen visualizarlo en su mente. Es ahí donde se produce el beneficio porque estimulan el hemisferio derecho [del cerebro]. Algo que no solemos hacer mucho y que consigue potenciar la atención, la concentración o la memoria fotográfica", cuenta Motwani.