miércoles, 28 de agosto de 2019

La Ibero lanzará blog Descolonizar a la universidad



Sociedad y Justicia

La Ibero lanzará blog Descolonizar a la universidad


Con la participación de pensadores como Boaventura de Sousa Santos, Leonardo Boff, Rita Laura Segato, Gustavo Esteva y Raúl Zibechi, entre otros, la Universidad Iberoamericana Ciudad de México lanzará el blog Descolonizar a la universidad, a fin de subrayar que el verdadero papel de estas casas de estudio es usar el conocimiento para incidir y transformar una realidad que estructuralmente genera exclusión.
El blog contará con videos, entrevistas, trabajos de reflexión crítica, cómics y archivos interactivos, de diversos autores, principalmente latinoamericanos, además de artistas intelectuales y estudiantes de la Ibero.
Carlos Mendoza Álvarez, académico del departamento de Ciencias Religiosas, uno de los coordinadores del proyecto, informó que en el blog se presentarán otros modos de comprender la realidad, en diálogo con los movimientos sociales. Será, explicó, a partir del planteamiento de las epistemologías del sur, que surgieron hace 30 años, con la idea de descolonizar y desmantelar, principalmente en Latinoamérica, las estructuras de dominación que se han interiorizado, tras asumir, erróneamente, que el sistema hegemónico es lo normal para los seres humanos.
Es un proceso, dijo, que lleva a cabo la Ibero desde al menos cinco años a través de encuentros, coloquios y congresos, donde se ha abierto el diálogo entre el mundo de la academia, los movimientos sociales, la sociedad civil organizada y las diferentes tradiciones religiosas.

miércoles, 14 de agosto de 2019

Meritócratas de México… ¡uníos! II y ultima

Opinión

Meritócratas de México… ¡uníos!
José Steinsleger /II y última

Genéricamente, por izquierda o derecha, la meritocracia consiste en la discriminación positiva por méritos, y siempre sirvió para maquillar los privilegios sociales, haciéndolos aceptables a todos, por vías discretas y secretas (Pierre Bourdieu).

Creen los meritócratas (o les conviene creer), que con el esfuerzo individual todo se puede, ya que en cualquier sociedad más o menos democrática, habría un punto de partida igual para todos. Falacias arraigadas del sentido común: persevera y triunfarás, haz bien sin mirar a quién, ganarás el pan con el sudor de tu frente, etcétera.

Pero también, falacias que remiten a la igualdad de posibilidades, presente en la Declaración de los derechos del hombre y del ciudadano (1789): “siendo todos los ciudadanos iguales ante [la ley], todos son igualmente elegibles […] conforme a sus distintas capacidades, sin ninguna otra distinción que la creada por sus virtudes y conocimientos” (artículo 6)

Los pensadores laicos o ateos del siglo XIX habían mostrado interés en tomar distancia de los textos católicos que los formaron, aunque invirtiendo la carga de la prueba. V. gr.: Catecismo político de los industriales (Saint-Simon, 1823); Catecismo positivista (Augusto Comte, 1852), y el terrible Catecismo revolucionario (Mijail Bakunin, 1864), que a Dostoievski le dio luces para escribir Los endemoniados (1871).

Ideas que el Manifiesto comunista (1848), aún en sus tramos polémicos, puso en su lugar. Por ejemplo, la respuesta de Carlos Marx a la socialdemocracia alemana, que cuestionaba la lucha de clases. Así, en el Programa de Gotha, Marx apuntó la idea que, a su juicio, se encarnaría en la fase superior de la sociedad comunista: ¡De cada cual, según su capacidad; a cada cual, según sus necesidades! (1875).

Con todo, los socialdemócratas de Inglaterra (o fabianos) se apuntaron algunos logros: en 1895, fundaron la prestigiada London School of Economics (cuyo lema es entender la causa de las cosas), y cinco años después el Partido Laborista. Pero sólo en una sociedad tan hipócrita y estable como la del hoy cuestionado Reino Unido (férreamente nacionalista), pudieron surgir filósofos de la libertad abstracta (Isahia Berlin), charlatanes de la tercera vía (Anthony Giddens), y novelistas afiebrados con las distopías sociales: Un mundo feliz (Aldous Huxley, 1932), 1984 (George Orwell, 1948), y el que ahora nos interesa: El ascenso de la meritocracia (Michael Young, 1958).

Young imaginó la realidad política y social de su país, en 2033. Sin embargo, su libro confirmó el dicho nadie sabe para quién trabaja (o escribe…). Porque durante años los laboristas boicotearon su publicación, hasta que jóvenes como el progresista Tony Blair (primer ministro de su majestad de 1997 a 2007, y genocida de la invasión de Irak), empezaron a viralizar el término meritocracia. Cosa que el autor sintió como patada en los huevos.

Young había imaginado, irónicamente, a una clase de dirigentes perfectamente seleccionados, que después de numerosos tests de inteligencia (con base en criterios científicos), separaban a los inteligentes de los de menor coeficiente intelectual. Para acceder a después a una educación especializada, con el fin de ocupar todos los cargos directivos. En suma, un ideal como el anunciado en días pasados por la Coparmex, asesorado por los genios del ITESM.

En América Latina, un precursor de la meritocracia fue el democristiano de Venezuela Luis Alberto Machado, autor de La revolución de la inteligencia (Seix Barral, 1975). Cada hombre, por el derecho de existir, tiene derecho a ser inteligente, decía Machado. Así pues, el presidente Luis Herrera Campins (1979-84) lo nombró ministro del Desarrollo de la Inteligencia. Pero desafortunadamente, los esfuerzos del llamado presidente cultural (sic) y su ministro inteligente, fueron devorados por el inicio de la crisis terminal del modelo económico venezolano, en febrero de 1983.

La meritocracia no sólo calienta la colonizada cabeza de los neoliberales mexicanos. En Chile, los socialistas de la Concertación la elevaron a política de Estado. Y en Ecuador, el presidente Rafael Correa creó por decreto el Instituto Nacional de la Meritocracia (2011).

Nobles aspiraciones, en fin, que nunca pudieron resolver el choque entre la ideológica igualdad de oportunidades, y la utópica igualdad política de los ciudadanos. Dejando la mentira al desnudo: la igualdad de posibilidades, que a los feos populistas lleva a preguntar si en el éxito individual no intervienen, acaso, condicionamientos políticos, sociales, culturales y económicos.

Por fin, no todo es negativo. La chulísima Laura Bozzo, destacada animadora de los programas basura de la televisión, acaba de recibir en un salón del Congreso de la Ciudad de México, un doctorado honoris causa extendido por tres empresas educativas del estado de Morelos. Ella asegura que sólo le costó 30 mil pesos. ¿Y si la Coparmex o el ITESM la contratan?

Meritócratas de México… ¡uníos!


Opinión
Meritócratas de México… ¡uníos!
Poco a poco, los amos del país (Andres Manuel López Obrador dixit, 2010) se van reponiendo del aturdimiento causado por 30 millones de votos en 2018, y empiezan a mostrar sus colmillos: un dizque Proyecto de nación de largo plazo, al que la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), denomina Alternativa por México.
Liderado por el empresario regiomontano y ultramontano Gustavo A. de Hoyos Walther, el referido proyecto fue pensado por un excelso equipo de intelectuales fifís de extrema derecha, que ya han trazado las metas de su hoja de ruta y objetivos: impedir que México se convierta, primero Dios, en otra Venezuela. Y para ello, aspiran a reclutar 6 mil 600 jóvenes, de los que surgirán cerca de mil 320 líderes, que tras ser seleccionados y capacitados se convertirán en agentes ciudadanos del cambio.
Una chulada. Pero una chulada con ingentes recursos y pensada para confrontar con el populismo de AMLO, y el de empresarios comprometidos a impulsar los programas educativos y de inserción laboral del gobierno nacional. Que, asimismo, trazaron su hoja de ruta: ayudar, durante el sexenio, a 15 millones de jóvenes mexicanos entre 15 y 29 años, a través de programas específicos.
A ojos vistas, el proyecto de la Coparmex responde a lo que el sociólogo inglés Michael Young (1915-2002) llamó ascenso de la meritocracia ( The rise of the meritocracy, 1958). Sólo que los chicos del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), ideólogos del proyecto, se lo tomaron en serio. Pasando por alto que Young escribió su libro en clave satírica, así como Jonathan Swift (1667-1745) recomendaba comerse a los niños para solucionar el hambre y la pobreza.
Cosa que sorprende. Pues dicen que en el ITESM son de excelencia académica. Como fuere, la noción de meritocracia (forma de gobierno basada en el mérito de los mejores), tampoco fue inventado por Young. Con otras acepciones, la idea se remonta a la república ideal de Platón, o las enseñanzas del ultraconservador Confucio, reciclado mentor filosófico de la China comunista moderna.
Los jesuitas introdujeron en Francia las Analectas, de Confucio, y Voltaire, aventajado discípulo de la Compañía, escribió en 1770: “La mente del hombre no puede imaginar un gobierno mejor que el de China, donde todos los poderes están en manos de una burocracia cuyos miembros han sido admitidos después de exámenes muy difíciles (…) China es un país que premia la virtud y alienta el mérito: un campesino honesto y pobre se hace mandarín”.
Simultáneamente, los enciclopedistas se ocupaban de compilar los nuevos inventos y obras de arte para el progreso general de la humanidad. Por ejemplo, el filósofo protocomunista Morelly soñaba con descubrir una nueva ley de gravitación aplicable al comportamiento de los cuerpos sociales que mantuviera en equilibrio a los hombres. Pionero de los manuales de autoestima, Morelly afirmaba que la ley del amor a uno mismo habría de desempeñar en la esfera moral la misma función que la ley de gravitación en el mundo físicoLe Code de la Nature, 1755).
El conde de Saint-Simon (Claude-Henri de Rouvory, 1760-1825), le tomó la palabra. Considerado el padre de la sociología junto con el filósofo positivista Auguste Comte (1798-1857), el imaginativo conde planteaba que el conocimiento auténtico es el conocimiento científico. Influyendo con fuerza en dos jóvenes que pronto darían de qué hablar: Carlos Marx y Federico Engels.
Pero a diferencia del combativo dúo dinámico, Saint-Simon promovía el cambio social dentro del orden: acabar con la anarquía capitalista sustituyéndola por un nuevo estado dirigido por los científicos y por los industriales, que sustituirían a los incapaces (curas, nobles y explotadores). Bueno, lo que en el siglo XX se llamaría tecnocracia. Por ello, buena parte de sus seguidores fueron banqueros, industriales, inventores y financieros.
La sociedad sansimoniana, entonces, habría de ser organizada no como propugnaba el gran revolucionario Graco Babeuf (1760-97), sobre el principio de la igualdad, sino de acuerdo con una jerarquía de… méritos.
Saint-Simon dividió a la humanidad en tres clases: los savants (o sapientes como los del ITESM), los propietarios y los no propietarios. Los sapientes estaban llamados a ejercer el poder espiritual, y a constituir el cuerpo supremo, que llevaría el nombre de Consejo de Newton, ya que una visión había revelado a Saint-Simon que era Newton, y no el Papa, a quien Dios había elegido para sentarle a su diestra y para transmitir a la humanidad de sus designios ( Catecismo político de los industriales, 1823).
¿Ya me fui al carajo? Posiblemente. ¡El espacio! Ah… el espacio. En la próxima entrega, comentaremos el trasfondo del proyecto impulsado por la Coparmex y el compañero Gustavo A. de Hoyos Walther, y la sórdida relación entre meritocracia y neoliberalismo.

martes, 13 de agosto de 2019

Nala y Simba en Francia.

Ciencias
Nala y Simba en Francia
Foto

▲ Estos cachorros de león blanco, llamados Nala Simba, nacieron a finales de julio 

pasado en las instalaciones de la asociación Caresse de Tigre, en La Mailleraye-sur-Seine, 

en el noroeste de Francia. Toman un descanso luego de su merienda.Foto Afp
Periódico La Jornada
Martes 13 de agosto de 2019, p. 2

Nuevos pandas belgas



Ciencias

Nuevos pandas belgas
Foto

 Esta panda cuida a uno de sus dos cachorros en el parque belga Pairi Daiza, localizado en Brugelette. Abajo, los recién nacidos.Foto Afp

miércoles, 7 de agosto de 2019

La primera universidad pública que forma maestros rebeldes para romper con la escuela tradicional

La primera universidad pública que forma maestros rebeldes para romper con la escuela tradicional


Ana Torres Menárguez

La pedagogía es anacrónica, siempre llega tarde, decía Ortega y Gasset. En la Universidad Complutense lo admiten: las escuelas se han adelantado y la Academia llega a marchas forzadas al cambio pedagógico. Pero llega. Desde el próximo curso, la Complutense será la primera universidad pública que dé un vuelco a la forma de enseñar a los futuros maestros con un aula que rompe con la pedagogía tradicional. Se llama Hiperaula y es un espacio en el que no hay jerarquías; profesores y alumnos están al mismo nivel. Allí no existe un estrado para el docente. Tampoco una pizarra. Y se acaba con las clases a puerta cerrada con la introducción de la codocencia: los profesores darán clases conjuntamente.



“Está demostrado que un grupo heterogéneo de estudiantes mejora los resultados académicos; los más avanzados tiran de los otros. Pero para un solo profesor es muy difícil trabajar con diferentes capacidades y velocidades de aprendizaje”, explica Gonzalo Jover, decano de la Facultad de Educación de la Complutense. En su opinión, uno de los dramas del modelo tradicional es que no consigue retener a los alumnos —la tasa de abandono escolar española es del 17,9%, por encima del 10% de media europea—. Por eso, la Hiperaula busca promover la codocencia, que es la presencia de más de un profesor en el aula.“El 20% de la efectividad de un profesor depende de que la tuvieron sus compañeros en años anteriores. Es lo que se llama efecto contagio entre pares, o lo que es lo mismo, todo lo que absorbe un docente al colaborar con otro”, explica Eva Flavia Martínez, investigadora en la facultad de Educación de la Universidad de Harvard. Ese dato se desprende de un estudio realizado en más de mil escuelas en Carolina del Norte publicado en 2016.

En España, inmersa en una parálisis del modelo educativo con reformas que no ponen el foco en la formación docente, solo el 19% de los profesores se forma en programas de observación entre iguales, frente al 40% de media de los países de la OCDE. La colaboración entre docentes requiere estructuras planificadas, no sale de la improvisación. “Esos procesos implican un cambio cultural, es la única forma de poner en marcha la tutorización entre iguales y equipos dedicados a supervisar y evaluar esa colaboración”, explica la investigadora en relación al modelo educativo de Canadá, uno de los 10 países del mundo mejor posicionados en el informe PISA, el estudio elaborado por la OCDE que mide el rendimiento académico de los estudiantes en matemáticas, ciencia y comprensión lectora.
En la Complutense reconocen que se han adelantado al cambio legislativo, y que la codocencia es compleja de implentar en la pública porque necesita inversión. Más profesores por centro. De momento, es la concertada la que va por delante y en ciudades como Madrid el colegio Padre Piquer, con un perfil de alumnado con bajos ingresos, ya están practicando esas fórmulas con hasta tres docentes por clase. “Viajamos por Europa para conocer la realidad de las aulas y en un colegio público de un pueblo de Gales encontramos tres profesores para 20 niños. No podíamos esperar más”, señala Jover. De los 400 docentes de la facultad, ya se han formado 115 para poder hacer uso del aula.

Aulas desmontables

La idea de dar un vuelco a la forma de enseñar a los maestros surgió de la indignación. La facultad estaba anticuada, y las salas hablaban por sí mismas. En el aula de informática, los ordenadores estaban encadenados a las mesas, que a su vez estaban atornilladas al suelo junto a las sillas. Ahora en ese espacio las sillas (que son ergonómicas) tienen ruedas, hay pantallas gigantes colgando de las paredes que los estudiantes pueden usar como ordenador, mesas desmontables y hasta medidores de ruido para impedir que los debates se suban de tono. No hay un orden establecido, cada clase tiene su propia estructura.
Ese modelo pedagógico no es un invento del siglo XXI. El método Montessori, desarrollado a principios del siglo XX por la doctora italiana Maria Montessori basado en la idea de que los más pequeños aprenden de forma natural si se les permite seguir sus instintos, ya contemplaba la libertad de movimiento como clave del aprendizaje. “Montessori decía que el mobiliario clavado al suelo es un tipo de servidumbre. Hay que romper con los manuales escolares del siglo XIX, que todavía hoy seguimos usando, en los que se mostraba la forma correcta de sentarse. Hay que traer a la universidad los cambios que se están dando fuera”, explica Mariano Fernández Enguita, profesor de Educación en la Complutense e impulsor del proyecto, que le ha costado unos 100.000 euros a la universidad. 
“Los profesores fuimos buenos alumnos, aceptamos un modelo de enseñanza sin cuestionarlo y luego lo reprodujimos, pero no hay ninguna investigación que explique por qué los estudiantes están alineados frente al profesor ni por qué hay que guardar silencio durante 45 minutos”, añade Fernández Enguita. “Hay que recuperar todas las fuentes de dónde se puede extraer información, el maestro ya no es el que alimenta de contenidos. Se desterró todo lo que estaba fuera de la escuela y eso es lo que hay que recuperar”. 
En la web de Hiperaula, por la que el próximo curso pasarán unos 500 alumnos de Magisterio y del máster en formación del profesorado para Secundaria, se explica el motivo de la ruptura. Desde la biblioteca de Alejandría las aulas universitarias han tenido una estructura parecida: un gran auditorio en el que uno se dirige a muchos. La transformación del aula lleva años siendo promovida por instituciones como la OCDE, en su informe Innovative Learning Environments (de 2015), la red europea de escuelas European Schoolnet, en su proyecto Future Classroom, o incluso por el Ministerio de Educación en la instalación Aula del Futuro. Pero los cambios metodológicos y de materiales (relacionados en gran parte con el uso de tecnología) no han llegado todavía a las fábricas de maestros. 








EL MODELO INNOVADOR NO SE PUEDE QUEDAR EN INFANTIL

“Hay resistencia al cambio. En Infantil el camino está hecho, sí se entienden las ventajas del modelo. Pero, ¿qué pasa con Primaria y Secundaria?”, lanza Mariano Fernández Enguita, de la Complutense. Uno de los colegios que les ha servido de inspiración es el concertado Padre Piquer, en la Ventilla, un barrio humilde en el norte de Madrid. Allí acuden alumnos a partir de 12 años que no tienen asignaturas ni libros de texto. Desde 2003, trabajan con materiales digitales en grupos de unos 60 alumnos y con tres o cuatro profesores en el aula. La función del docente es guiar al estudiante para que lidere su propio proyecto de aprendizaje. Su metodología funciona: tienen un 85% de alumnos graduados y un absentismo del 0,7%. De sus 1.100 alumnos, el 77% perciben alguna beca, lo que quiere decir que la mayoría procede de familias con bajos ingresos y alto riesgo de abandono escolar.
Los centros de la Fundación Trilema, con seis colegios concertados en diferentes autonomías, son otro ejemplo de codocencia. “Nuestro mayor problema han sido las familias, nos costó mucho que comprendieran el modelo; ven 60 niños en un aula grande y no se fijan en que hay varios profesores”, explica Carmen Pellicer, presidenta de la fundación. Cuenta que el primer año es complicado, los profesores son reacios a tener otros adultos en el aula juzgando su trabajo. Permitir que los alumnos sean autónomos es el otro gran freno. En su colegio de Soria los resultados hablan: en un solo año el fracaso escolar pasó del 60% al 10% en un centro con un 70% de alumnos inmigrantes. “La mayor ventaja de la atención personalizada es que permite aplicar diferentes metodologías según las necesidades del niño, es un gran avance”, dice Pellicer.









sábado, 3 de agosto de 2019

Nueva escuela o alternativa Hugo Aboites *

La Jornada
Opinión



Nueva escuela o alternativa
Hugo Aboites *
La escuela, como hoy la conocemos, no nació para hacer más felices, libres, curiosos, autónomos, productivos y creativos a los niños y jóvenes. Ni a sus maestros. Además, la escuela no encuentra el sentido de su existencia en la comunidad urbana o rural donde se encuentra, está ahí como parte de un sistema enorme, ajeno, de decenas de millones, uniforme, complejo, vertical, muchas veces represivo burocratizado. Y sabemos que sus objetivos reales (crear identidad nacional, fuerza de trabajo e ideología) porque apuntan a la docilidad son un obstáculo a la emancipación, el conocimiento y bienestar de personas y comunidades. Y esa es su crisis.
No siempre fue así. Hubo un tiempo –años veinte y treinta del siglo pasado– en que la presencia de la escuela era profundamente significativa para las comunidades rurales y urbanas. Porque retomó y dio respuesta a necesidades sociales de conocimiento muy profundas pero igualmente concretas: tierra, derechos laborales, trabajo y la expectativa de bienestar. Fue incluso llamada la Casa del Pueblo, un espacio donde los grandes y pequeños concurrían a aprender y la escuela albergaba muchos saberes, los viejos y los que traía consigo una revolución social y un gobierno decidido a construir otro país desde abajo y con los de abajo.
El sistema creció, pero sin un dispositivo democrático de conducción nacional, local y escolar, y sin un proceso educativo emancipador en manos de maestros y estudiantes, abandonó a la comunidad. El sistema se volvió burocrático-corporativo y se hizo rígido y ajeno. Incluso contra sus propios estudiantes y maestros. No pudo entonces convertirse en un paraguas, un espacio capaz de contener en un propósito nacional significativo, la multitud de regiones y expresiones de la cultura y de las necesidades también abundantes de vida, trabajo, bienestar y conocimiento de México.
Se propuso como alternativa la alianza gobierno-empresarios en el contexto neoliberal. La promesa de eficiencia, globalización, excelencia y calidad bajo la visión empresarial del país marcó lo que debían aprender niñas, niños y jóvenes. Y se afianzó la conducción neoliberal mexicana y al autoritario régimen burocrático-corporativo se unió a la verticalidad unidimensional de la visión empresarial. La educación se hundió en una dinámica de selección y exclusión, exigencia, valores degradados, desprecio y represión hacia la mitad pobre del país y sus representantes maestras y maestros. Vino la rebelión y, luego, la sacudida electoral y social de 2018. Se abrió la posibilidad de que, ante el fracaso del neoliberalismo pudiera, por fin, repensarse la educación toda. En torno a varias ideas fundacionales, como partir de los estudiantes, sus comunidades urbanas y rurales y sus necesidades de conocimiento. Concebir la escuela como expresión avanzada del conocimiento de la comunidad. Abandonar la idea de enseñanza-aprendizaje (unos enseñan y otros aprenden) y centrarse en el diálogo educativo horizontal que busca formar integralmente mediante la construcción colectiva de conocimiento. Pensar la educación desde una amplia diversidad de expresiones, culturales y sociales. Integrar a los adultos, borrar los peldaños artificiales (grado escolar) que separan artificialmente. Establecer el autogobierno escolar, incluyendo a los niños, niñas y jóvenes, junto con respetuosos maestros y padres de familia. Conocer la historia, luchas locales y nacionales, identificar quiénes somos en sociedad, lenguajes, números, nueva tecnología, filosofía, y el mundo mediante medios convertidos en horizontes culturales. Autoevaluarse y evaluarse con el apoyo de otras escuelas y comunidades, solidariamente, desde abajo. Democratizar de arriba a abajo la conducción, flexibilizar y minimizar la catedralicia Secretaría de Educación Pública (SEP). Dignificar a los niños, jóvenes y, laboral y sindicalmente, a sus maestros y normalistas.
Sin embargo, es claro que hoy la SEP y los partidos no pretenden rescatar la escuela de la crisis de la conducción neoliberal gobierno-empresarios. Es cierto, no hay evaluación-despido; se ha iniciado un diálogo informal y acuerdos con la CNTE y en la propuesta de nueva Ley General de Educación se les halaga: agentes fundamentales del proceso educativo cuya contribución a la transformación social se reconoce (artículo 90). Pero se descalifica a normalistas; maestras y maestros seguirán fuera del 123 constitucional; se les diagnosticará con exámenes estandarizados y se corroborará que no maltraten (artículos 123, I y 115, XIV). Y se mantiene la alianza neoliberal que considera indispensable que actores sociales involucrados en la educación (léase empresariales) contribuyan a determinar para toda la República los principios rectores y la orientación de la educación; a definir también, el contenido de los proyectos y programas (artículo 113) y opinar en asuntos pedagógicos(artículos 133ss). La nueva escuela.
*UAM-X

En nueva escuela mexicana, darán $500 mil a cada plantel marginado


Política
Se prepara otra currícula para 2021
En nueva escuela mexicana, darán $500 mil a cada plantel marginado


La Secretaría de Educación Pública (SEP) emitió las guía oficiales para el taller de capacitación docente Hacia una nueva escuela mexicana, que convocará a más de 850 mil supervisores, directores y maes-tros de prescolar, primaria y secundaria de todo el país del 12 al 14 de agosto próximo.
El objetivo es impulsar una reflexión individual y colectiva que permita escuchar a las comunidades escolares sobre cómo construir la nueva escuela mexicana (NEM). Además, anuncia que los nuevos planes y programas se implementarán hasta el ciclo escolar 2021-2022.
Tras destacar que se vive un momento histórico, señala que la transformación demanda un magisterio orgulloso de su profesión, comprometido y consciente de su papel social, que centre sus esfuerzos en el aprendizaje y desarrollo integral de los alumnos.
En el documento Hacia una Nueva Escuela Mexicana: primeros pasos, subraya que uno de los principales logros alcanzados por la actual administración federal fue la derogación de la reforma legal y administrativa de 2013, que convirtió al magisterio en una profesión asediada, pues generó entre los docentes malestar, desmotivación, desmoralización, e incluso, zozobra.
El taller de capacitación para educación básica sobre la NEM se propone iniciar un ejercicio democrático y participativo para su construcción y anuncia la creación de un portal electrónico (www.nuevaescuelamexicana.edu.mx), donde recibirá las propuestas y sugerencias de docentes y directivos sobre cómo debe ser esta nue-va escuela.
La SEP también anuncia para el ciclo escolar 2019-2020 el fortalecimiento de la formación cívica y ética; de la educación física y la promoción de la convivencia familiar, así como el programa de mejora de infraestructura física educativa La Escuela es Nuestra, con el que por primera vez se entregarán de forma directa recursos públicos a comités elegidos en asambleas de padres de alumnos de 12 mil escuelas ubicadas en zonas de alta y muy alta marginación, las cuales recibirán 500 mil pesos.
Cambio de ruta
Otro eje central será el proceso para el cambio curricular, el cual se prolongará hasta el ciclo esco-lar 2021-2022, por lo que se sus-pende la aplicación del plan de estudios 2017, lo que da la oportunidad de revisar a fondo, con la participación de los maestros, la propuesta que ha sido materia de controversia por muchos sectores del magisterio.
Una excepción, señala, serán los alumnos que cursen su segundo grado de secundaria, pues de regresar al Plan de Estudios 2011, muchos de sus contenidos curriculares serían repetitivos.
De esta forma, el modelo pedagógico implementado en el último año de la administración pasada mantendrá su aplicación, como ocurrió en el ciclo 2018-2019, en los tres grados de prescolar, primero y segundo de primaria, y primero y segundo de secundaria. Los alumnos de cuarto a sexto grado de primaria y de tercero de secundaria mantendrán los planes de estudio 2011, así como los componentes de la llamada autonomía curricular y desarrollo personal y social que corresponden al plan de estudios 2017, los cuales ya no se generalizarán en todas las aulas del país como tenía previsto la administración peñista.
La SEP propone avanzar en la elaboración de un currículo compacto y accesible; flexible y adaptable al contexto, y facti-ble y viable de desarrollar en el tiempo escolar disponible. Por ello, su evaluación se realizará de mayo a diciembre de 2019; entre enero y marzo de 2020 se deberá tener una versión preliminar del currículum, pues entre abril y junio tendrá que someterse a discusión su versión final.
De julio de 2020 a julio de 2021 se realizarán acciones para preparar su puesta en marcha, prevista para el ciclo escolar 2021-2022, cuando se implemente en los tres grados de prescolar, primero y segundo de primaria y primer año de secundaria, para generalizarse en el periodo inmediato siguiente.

jueves, 1 de agosto de 2019

El Salón Los Ángeles se renovará para llegar a su centenario, asegura Miguel Nieto

Espectáculos
El Salón Los Ángeles se renovará para llegar a su centenario, asegura Miguel Nieto


El recinto celebrará 82 años mañana con un amplio cartel
Foto
▲ Miguel Nieto (arriba), director del recinto, señaló que tratarán de hacer renacer la llamada catedral del baile con la ayuda de amigos y autoridades.Foto La Jornada
 
Periódico La Jornada
Jueves 1º de agosto de 2019, p. 6



Luego de festejar 82 años este viernes, el Salón Los Ángeles, catedral del baile, testigo de la vida nocturna y reflejo de la historia de la Ciudad de México, se rediseñará.
A partir del sábado, el recinto de la Guerrero comenzará su proceso de renovación y se dará un año de plazo para asegurar su supervivencia y perdurar por lo menos hasta su centenario, afirmó Miguel Nieto, su director, a La Jornada.
Entre algunas de las estrategias para lograr su objetivo, adelantó que el recinto se prepara para recibir, el próximo martes de danzón, a quienes realicen –en una primera prueba– un recorrido especial del Turibus. Asimismo, se extenderán las ofertas musicales, incluido el reguetón, ritmo que inundará este emblemático lugar.
En los próximos 12 meses esperamos tener un ingreso razonable para pagar remodelaciones, mejorar servicios, poner al día aspectos administrativos y nos vamos a dar a la tarea para que este salón tradicional pueda salir adelante, porque siempre ha sido un reflejo de la situación de México.
Es decir, “trataremos de hacerlo renacer con la ayuda de mucha gente –amigos, autoridades, iniciativa privada–, porque nosotros solos no podemos. Será algo parecido a lo que se plantea con la situación del país, que saldrá adelante con el apoyo de todos”.
En la memoria colectiva prevalece la imagen de lo que era una bodega de carbón y que dio vida al Salón Los Ángeles, el cual abrió sus puertas el 30 de julio de 1937. Este recinto ha sido emblema en su barrio y uno de los pocos espacios que han sobrevivido y conservado su estructura original, a pesar de las circunstancias.
Entre las medidas que se han establecido para dar vida destacan además de los posibles recorridos del Turibus cada martes; el incremento del número de actividades, como la presentación de Francisco Céspedes, el 24 de agosto, y la ampliación en los ritmos, como tango y sonidos más contemporáneos, pero con otra óptica.
Por ejemplo, prosiguió Nieto, el reguetón se escuchará con letras diferentes y con muy buena calidad musical. También habrá actividades para niños y jóvenes, en colaboración con la alcaldia Cuauhtémoc, sin venta de alcohol, además de programas de divulgación de la ciencia y de cultura.
Rey y artista
Al inmueble han asistido personalidades del espectáculo, la cultura, la política y de todos los estratos sociales. Han tocado las orquestas y agrupaciones nacionales y extranjeras más representativas, inundando el lugar con danzón, rumba, mambo, salsa, cumbia, cha cha chá y ritmos afroantillanos. Entre sus paredes, los asistentes saben que cada uno es rey y artista.
El elenco del festejo incluye a La Única Internacional Sonora Santanera, antes de su su concierto en el Auditorio Nacional; la Sonora Dinamita; Héctor Infanzón y su Big Band; Son 14; La Nueva Nostalgia; La Orquesta de Arturo Núñez, Danzonera Acerina y la Orquesta de Pérez Prado los Reyes del Mambo.
Con el eslógan Quien no conoce Los Ángeles, no conoce México, la fiesta comenzará a las 18 horas y concluirá a las 2 de la mañana.

La pedagogía es anacrónica, simpre llega tarde

EL PAIS                                                                  


La pedagogía es anacrónica, siempre llega tarde, decía Ortega y Gasset. En la Universidad Complutense lo admiten: las escuelas se han adelantado y la Academia llega a marchas forzadas al cambio pedagógico. Pero llega. Desde el próximo curso, la Complutense será la primera universidad pública que dé un vuelco a la forma de enseñar a los futuros maestros con un aula que rompe con la pedagogía tradicional. Se llama Hiperaula y es un espacio en el que no hay jerarquías; profesores y alumnos están al mismo nivel. Allí no existe un estrado para el docente. Tampoco una pizarra. Y se acaba con las clases a puerta cerrada con la introducción de la codocencia: los profesores darán clases conjuntamente.
“Está demostrado que un grupo heterogéneo de estudiantes mejora los resultados académicos; los más avanzados tiran de los otros. Pero para un solo profesor es muy difícil trabajar con diferentes capacidades y velocidades de aprendizaje”, explica Gonzalo Jover, decano de la Facultad de Educación de la Complutense. En su opinión, uno de los dramas del modelo tradicional es que no consigue retener a los alumnos —la tasa de abandono escolar española es del 17,9%, por encima del 10% de media europea—. Por eso, la Hiperaula busca promover la codocencia, que es la presencia de más de un profesor en el aula.“El 20% de la efectividad de un profesor depende de que la tuvieron sus compañeros en años anteriores. Es lo que se llama efecto contagio entre pares, o lo que es lo mismo, todo lo que absorbe un docente al colaborar con otro”, explica Eva Flavia Martínez, investigadora en la facultad de Educación de la Universidad de Harvard. Ese dato se desprende de un estudio realizado en más de mil escuelas en Carolina del Norte publicado en 2016.
En España, inmersa en una parálisis del modelo educativo con reformas que no ponen el foco en la formación docente, solo el 19% de los profesores se forma en programas de observación entre iguales, frente al 40% de media de los países de la OCDE. La colaboración entre docentes requiere estructuras planificadas, no sale de la improvisación. “Esos procesos implican un cambio cultural, es la única forma de poner en marcha la tutorización entre iguales y equipos dedicados a supervisar y evaluar esa colaboración”, explica la investigadora en relación al modelo educativo de Canadá, uno de los 10 países del mundo mejor posicionados en el informe PISA, el estudio elaborado por la OCDE que mide el rendimiento académico de los estudiantes en matemáticas, ciencia y comprensión lectora.
En la Complutense reconocen que se han adelantado al cambio legislativo, y que la codocencia es compleja de implentar en la pública porque necesita inversión. Más profesores por centro. De momento, es la concertada la que va por delante y en ciudades como Madrid el colegio Padre Piquer, con un perfil de alumnado con bajos ingresos, ya están practicando esas fórmulas con hasta tres docentes por clase. “Viajamos por Europa para conocer la realidad de las aulas y en un colegio público de un pueblo de Gales encontramos tres profesores para 20 niños. No podíamos esperar más”, señala Jover. De los 400 docentes de la facultad, ya se han formado 115 para poder hacer uso del aula.

Aulas desmontables

La idea de dar un vuelco a la forma de enseñar a los maestros surgió de la indignación. La facultad estaba anticuada, y las salas hablaban por sí mismas. En el aula de informática, los ordenadores estaban encadenados a las mesas, que a su vez estaban atornilladas al suelo junto a las sillas. Ahora en ese espacio las sillas (que son ergonómicas) tienen ruedas, hay pantallas gigantes colgando de las paredes que los estudiantes pueden usar como ordenador, mesas desmontables y hasta medidores de ruido para impedir que los debates se suban de tono. No hay un orden establecido, cada clase tiene su propia estructura.
Ese modelo pedagógico no es un invento del siglo XXI. El método Montessori, desarrollado a principios del siglo XX por la doctora italiana Maria Montessori basado en la idea de que los más pequeños aprenden de forma natural si se les permite seguir sus instintos, ya contemplaba la libertad de movimiento como clave del aprendizaje. “Montessori decía que el mobiliario clavado al suelo es un tipo de servidumbre. Hay que romper con los manuales escolares del siglo XIX, que todavía hoy seguimos usando, en los que se mostraba la forma correcta de sentarse. Hay que traer a la universidad los cambios que se están dando fuera”, explica Mariano Fernández Enguita, profesor de Educación en la Complutense e impulsor del proyecto, que le ha costado unos 100.000 euros a la universidad. 
“Los profesores fuimos buenos alumnos, aceptamos un modelo de enseñanza sin cuestionarlo y luego lo reprodujimos, pero no hay ninguna investigación que explique por qué los estudiantes están alineados frente al profesor ni por qué hay que guardar silencio durante 45 minutos”, añade Fernández Enguita. “Hay que recuperar todas las fuentes de dónde se puede extraer información, el maestro ya no es el que alimenta de contenidos. Se desterró todo lo que estaba fuera de la escuela y eso es lo que hay que recuperar”. 
En la web de Hiperaula, por la que el próximo curso pasarán unos 500 alumnos de Magisterio y del máster en formación del profesorado para Secundaria, se explica el motivo de la ruptura. Desde la biblioteca de Alejandría las aulas universitarias han tenido una estructura parecida: un gran auditorio en el que uno se dirige a muchos. La transformación del aula lleva años siendo promovida por instituciones como la OCDE, en su informe Innovative Learning Environments (de 2015), la red europea de escuelas European Schoolnet, en su proyecto Future Classroom, o incluso por el Ministerio de Educación en la instalación Aula del Futuro. Pero los cambios metodológicos y de materiales (relacionados en gran parte con el uso de tecnología) no han llegado todavía a las fábricas de maestros. 




EL MODELO INNOVADOR NO SE PUEDE QUEDAR EN INFANTIL

“Hay resistencia al cambio. En Infantil el camino está hecho, sí se entienden las ventajas del modelo. Pero, ¿qué pasa con Primaria y Secundaria?”, lanza Mariano Fernández Enguita, de la Complutense. Uno de los colegios que les ha servido de inspiración es el concertado Padre Piquer, en la Ventilla, un barrio humilde en el norte de Madrid. Allí acuden alumnos a partir de 12 años que no tienen asignaturas ni libros de texto. Desde 2003, trabajan con materiales digitales en grupos de unos 60 alumnos y con tres o cuatro profesores en el aula. La función del docente es guiar al estudiante para que lidere su propio proyecto de aprendizaje. Su metodología funciona: tienen un 85% de alumnos graduados y un absentismo del 0,7%. De sus 1.100 alumnos, el 77% perciben alguna beca, lo que quiere decir que la mayoría procede de familias con bajos ingresos y alto riesgo de abandono escolar.
Los centros de la Fundación Trilema, con seis colegios concertados en diferentes autonomías, son otro ejemplo de codocencia. “Nuestro mayor problema han sido las familias, nos costó mucho que comprendieran el modelo; ven 60 niños en un aula grande y no se fijan en que hay varios profesores”, explica Carmen Pellicer, presidenta de la fundación. Cuenta que el primer año es complicado, los profesores son reacios a tener otros adultos en el aula juzgando su trabajo. Permitir que los alumnos sean autónomos es el otro gran freno. En su colegio de Soria los resultados hablan: en un solo año el fracaso escolar pasó del 60% al 10% en un centro con un 70% de alumnos inmigrantes. “La mayor ventaja de la atención personalizada es que permite aplicar diferentes metodologías según las necesidades del niño, es un gran avance”, dice Pellicer.